Asaltan una agencia de viajes de la que se llevan 40 mil pesos

Asaltan una agencia de viajes de la que se llevan 40 mil pesos
El robo se produjo ayer a la mañana en la agencia Ceferino. Actuaron dos ladrones que simulando ser clientes consultaron por un paquete de viaje a Brasil. Cuando vieron la oportunidad, sacaron sus armas de fuego y redujeron a los empleados. El asalto duró tres minutos y los ladrones huyeron insatisfechos con el botín.
Dos delincuentes ingresaron ayer a las 9:30 a la agencia de viajes y turismo “Ceferino”, ubicada en la planta baja del edificio de 9 de Julio 880 y se llevaron 40 mil pesos que durante la mañana iban a ser destinados por la firma para cubrir obligaciones bancarias.

De acuerdo a la información recabada por Diario Patagónico, los hombres simularon ser clientes y le consultaron a una de las empleadas sobre un paquete de viaje a Brasil.

La mujer les explicó los servicios que la agencia ofrece para viajar a Río de Janeiro, Buzios, Costa do Sauipe, Imbassai, Maceio, Maragoggi, Pipa y Natal.

Uno vestía camisa de marca y pequeños anteojos. Mientras, el otro vestía un poco más informal.

Mientras escuchaban las opciones de destino y luego de observar los movimientos internos de la agencia, uno de los hombres se acercó a un empleado, le propinó un culatazo en la cabeza y luego lo amenazó con el arma.

El otro, que estaba sentado escuchando la oferta del viaje, también se puso de pie y sacó un arma de fuego. “¡Ay, no!” gritó la empleada. Entonces la tomó del cuello y la condujo hasta donde estaban sus dos compañeras. Allí les exigió que no hicieran nada.

“Nos quedamos mirando para abajo. Pero de todas maneras no se cubrían la cara en ningún momento”, relató una de las víctimas a este diario. Es decir, a los delincuentes no les importaba dejar ver sus rostros. Según las descripciones de las víctimas, tenían entre 25 y 35 años.

“Dame el dinero, dame la plata” le exigía uno de los asaltantes mientras zamarreaba a una de las mujeres y le apuntaba con el arma.

“Las manos quietas, las manos quietas”, les recordaba el asaltante a las otras empleadas que trataban de mantener la cabeza abajo, temerosas por lo que ocurría con sus compañeros.

En ese momento, se escuchó un disparo. El balazo por fortuna no dio en la humanidad del encargado de la tesorería a quien el delincuente ya le había pegado un culatazo en la cabeza. Sólo había sido para intimidarlo, aunque perdió abundante sangre por la herida que le provocó el culatazo a la altura de la nuca.

El disparo se incrustó en las paredes de una oficina. Luego el delincuente que lo efectuó, tomó un bolso y colocó en su interior el dinero que estaba a la vista y que se hallaba destinado a depósitos.

“ABRIME VIEJO

PORQUE TE QUEMO”

Después de alzarse con el botín, los delincuentes se mostraban nerviosos porque no encontraban la salida. Incluso los empleados les explicaban que tenían que bajar y desde arriba se les activaba el portero eléctrico. Pero no entendían ya que aparentemente estaban bajo la influencia de algún alucinógeno.

En el nerviosismo de la huida, el más violento de los delincuentes amenazó al tesorero: “toca el timbre, abríme viejo porque te quemo”.

Según los testimonios, los ladrones rompieron el sistema de cámaras y eso alertó a la compañía de alarmas.

Pese a dañar el sistema, quedaron registrados en las cámaras de ingreso al edificio de la calle 9 de Julio. Allí se los ve entrar siguiendo los pasos del dueño de la agencia, Marcos Oliva, quien también se hallaba en el local en el momento del robo.

Los delincuentes se fueron insatisfechos con el botín, ya que cuando escapaban uno de ellos le dijo a una empleada: “encima que venimos, nos llevamos poco”.

“Fue impresionante, horrible”, narró una de las víctimas. “Fue rapidísimo, tres minutos duró”, agregó.

“Te da bronca, impotencia. Porque uno se mata laburando para que vengan estos infelices a robarle. No es justo. No es justo para nada”, reclamó una de las empleadas.

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