Un solitario ladrón armando irrumpió en el comercio y le exigió la recaudación a la vendedora. La víctima alcanzó a observar que mientras huía se cambió la remera para despistar a la policía.
El robo se registró a las 19:15 de ayer en el local ubicado sobre 9 de Julio, entre San Martín y Rivadavia, a unos 150 metros del palco central de los carnavales.
El delincuente aprovechó el escaso movimiento en esa cuadra y que la tienda era atendida por una sola vendedora. Según la denuncia de la damnificada a la policía, el individuo era de contextura robusta, tez morena y de pelo corto.
Tras ingresar, extrajo un arma de fuego y amenazó a la empleada advirtiéndole que se trataba de un asalto y pidió todo el dinero de la caja registradora. La víctima entregó la plata y el exaltado ladrón tiró varios productos que estaban sobre el mostrador del pequeño salón.
El delincuente escapó a pie y la víctima alcanzó a observar que el malviviente, quien vestía una remera roja y chaleco color crema, sacó de su mochila marrón otra remera para cambiarse la que llevaba puesta.
Luego de ello, el individuo tomó hacia calle Sarmiento.
La empleada alertó al Centro de Monitoreo, y de esa forma arribaron dos móviles de la Seccional Primera para tomar intervención, aunque el autor logró escapar sin ser identificado.
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