El Arzobispado de Tucumán pagó la fianza del cura represor Mijalchik

El sacerdote está procesado como partícipe secundario de la privación ilegítima de la libertad y tormentos agravados contra cuatro personas, en el marco de la megacausa “Arsenal Miguel de Azcuénaga”, ocurrido durante la última dictadura. Para completar la fianza de $ 150.000, ofreció una camioneta de su propiedad y el resto un depósito del Arzobispado de Tucumán, que se transformó en un plazo fijo por pedido del defensor oficial.
El sacerdote desempeñaba funciones en la Parroquia Cristo Obrero de El Colmenar entre los años 1975 y 1983 y fue identificado por varios testigos.

El cura represor, José Eloy Mijalchik, quien fue procesado el pasado 27 de diciembre, como “partícipe secundario” por la privación ilegítima de la libertad y tormentos, continúa en libertad debido a la fianza fijada por el Juzgado 1 de la Justicia Federal de Tucumán. El pedido elevado por el defensor público oficial federal, Marcelo Antonio Corbella detalla que Mijalchik ofreció como garantía una camioneta de su propiedad valuada en $ 35.000, más un depósito en el Banco de la Nación por $ 115.000, para completar los $ 150.000 fijados por el magistrado.

Mijalchik, está proceso por su participación en el Centro Clandestino de Detención que funcionó en los Arsenales, según testigos de la megacausa. De acuerdo a esos testimonios el sacerdote tuvo directa participación en los casos de los detenidos desaparecidos Felix Viterbo Corbalán, María Angélica Mazzamuto, Antonio Raúl Romero y Roberto Romero.

Es señalado por tres sobrevivientes y por la esposa de un desaparecido por haber estado presente en el CCD que funcionó en la Compañía de Arsenales Miguel de Azcuénaga. Allí disuadía a las personas que estaban secuestradas para que colaborasen con el Ejército. Según aquellos testimonios, el sacerdote tenía la función disuadir a las personas que estaban secuestradas para que colaborasen con el Ejército.

También está involucrado por la documentación que aportó el testigo Juan Carlos Clemente en el juicio oral por el CCD Jefatura de Policia, en la que aparece su nombre seguido de su apodo “Padre Pepe” en la que aporta a los servicios de informaciones sobre actividades de vecinos de El Colmenar.

El caso de la participación de Mijalchik como sujeto activo en la represión desatada en la provincia entre 1975 y 1983 y su procesamiento, no obtuvo ningún comentario del habitualmente locuaz Arzobispo de Tucumán, Monseñor Luis Villalba, quien por estas horas se encuentra, asistiendo junto a Jorge Bergoglio, ambos integrantes de la Comisión Ejecutiva del Episcopado Argentino, que desde el sábado se encuentra en el Vaticano para visitar distintos dicasterios a fin de profundizar cuestiones referidas a la vida de la Iglesia en la Argentina.

Comentá la nota