El artista platense Luis Longhi presentará su libro “Yo conocí a Perón”

El artista platense Luis Longhi presentará su libro “Yo conocí a Perón”

Al cumplirse cuarenta años del fallecimiento de Juan Domingo Perón, el artista platense Luis Longhi presentará su nueva obra titulada “Yo conocí a Perón”, de ediciones Lea. Será el 1 de julio a las 19.00 en El Puente Arte y Cultura, ubicado en diagonal 74 entre 5 y 6. En ese marco, el escritor visitó las oficinas del GRUPO REALPOLITIK y explicó cómo surgió la idea de este libro.

RP.- ¿De dónde surge la idea del libro?

La idea no surge de mí sino de Gustavo Varela, que es un filósofo, ensayista, muy reconocido en los ambientes intelectuales del país y del mundo, a quien yo conozco a través del tango por uno de los mejores libros que leí del tango en los últimos veinte años que se llama “Mal de Tango”. Yo me contacté con él a raíz de ese libro para hacerle una nota en un programa de radio que yo tenía, y partir de ahí nos hicimos muy amigos. Aparte del amor por el tango compartimos en amor por el fútbol. Tengo especial simpatía por los intelectuales que aman el fútbol. Tenemos un programa de radio en AM 750, que es la radio que dirige Aliverti, que se llama “Demoliendo Tangos”.

Yo vengo escribiendo sobre el tango, este es mi cuarto libro. Me sorprendió un día de noviembre del 2012 en que Gustavo Varela me llamó para contarme que iba a dirigir una colección en la Editorial Lea que se llamaría “Yo conocí a...”. En ese esquema estaba previsto que saliera “Yo conocí a Pugliese”, “Yo conocí a Perón”, “Yo conocí a Néstor”, etcétera. Y Gustavo me dijo: “A mí me gustaría que vos escribas el de Perón”. Fue una mezcla de emoción y orgullo por el pedido porque tengo pasiones heredadas con respecto al peronismo a través de mi familia. La única pauta era que el libro se llamara “Yo conocí a Perón”, y tenía libertad total para escribir. Finalmente no se hizo la colección, salió este único libro.

Ante este desafío primero empecé a informarme. Si hay algo que tiene bibliografía infinita es el peronismo. Empecé a leer mucho, y una vez que me informé lo suficiente me dije, voy a entrevistar a las personas que lo hayan conocido y que estén vivas, obviamente.

Escribí todas mis ideas en un cuadernito, y ahí puse a Cafiero, a Manuel Urriza, a Abal Medina padre, y todos los que iban surgiendo. Enseguida empecé a leer la autobiografía de Cafiero. Unas semanas atrás había leído “El otro 17” de Hernán Brienza, que lo escribió a partir de unos encuentros que tuvo con Abal Medina padre. Y después por casualidad me enteré de que Manuel Urriza había escrito un libro sobre sus encuentros con Perón, así que lo busqué, lo encontré y lo leí. Ahí comenzaron a suceder un par de cosas que cambiaron completamente el curso del libro como yo lo había pensado, y que finalmente me llevaron a lugares mucho más interesantes.

Lo llamé al “Ruso” Pasini, quien fuera diputado nacional y que es amigo mío, y le conté que necesitaba entrevistar gente que hubiera conocido a Perón. Me consiguió el teléfono de una diputada. Así que empecé a llamar, me dijo que la llamara más tarde, y así sucesivamente. Cuando por fin me dijo que la fuera a ver, me atendió la secretaria. Tuve una entrevista con la secretaria, y evidentemente me filtró. Nunca llegué a la diputada.

Me fui con una bronca bárbara. Esto coincidió con que yo empecé a pensar: “¿Qué me van a contar Cafiero, Urriza y Abal Medina que no hayan contado ya?”. Entonces preferí no entrevistar a ningún político y sí, en cambio, buscar el testimonio de gente común, de la calle, que se hubiera cruzado con Perón un minuto, dos minutos, una hora, varios encuentros. A partir de aquel entonces comencé a preguntar en todos lados si conocían a alguien que hubiera conocido al general.

RP.- ¿Cómo seleccionaste los testimonios?

Me llovieron los testimonios. Algunos eran interesantes, otros no tantos. Una vez que tuve un montón de información, pensé en cómo la iba a escribir. El formato de pregunta-respuesta me parecía aburrido, así que experimenté en la escritura y terminé escribiendo en primera persona, sobre todo porque el título era “Yo conocí a Perón”.

A partir de los relatos yo escribí en primera persona, me pareció muy apropiado un oxímoron que tomé de Tomás Eloy Martínez, a quien admiro mucho, que sintetiza “son ficciones verdaderas”; respetando el testimonio y el sustrato emocional del entrevistado, yo desarrollo un monólogo. Así que en resumen el libro constituye una serie de relatos de gente que conoció a Perón.

Hubo algunos testimonios que quedaron afuera, porque empecé a priorizar una charla o un encuentro cara a cara antes que la visión de algún militante que lo hubiera visto un día en el balcón.

De todos modos, a modo de adelante, les comento que unos de los encuentros más ricos que pude llegar a escribir es el de una persona que no cruzó ninguna palabra con el general. Se trata de un hombre que en el 55 formaba parte del ejército en un grado bajo, y que estuvo en un refugio con Perón en el momento en que bombardeaban plaza de Mayo, en junio de ese año. Él contó detalladamente que Perón estuvo durante todo el bombardeo en silencio, y él compartió con él ese momento.

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