Antes de presentarse en Bariloche, El Bolsón y Neuquén, el músico habló con "Río Negro" de su disco, de política y de las redes sociales.
Al momento de describir su arte y su oficio reconoce la influencia de otras músicas, otros paisajes, otras culturas y otras voces. Y ese es, tal vez, su rasgo más propio; la marca que su música nos deja cuando ya no la escuchamos, la particularidad que lo distingue de otros. Una especie de identidad construida a partir de la multiplicidad. En ese sentido escribió: "Anduve por el norte/ anduve por el sur/ como autogeografía/ en un eterno tour/ vi que solamente/ no es cuestión de latitud".
Dice de sí mismo que es un cancionista "desgenerado" y eso se convirtió en toda una definición de lo que hace, una especie de "carta de presentación" que exhibe con orgullo y a mucha honra. Reconoce que le gusta jugar con las palabras, entrando y saliendo de los idiomas: un arqueólogo que busca y saca polvo hasta dar con el término que necesita. "Después hay que conjugar sonoridad con sentido, buscando la simpleza", definió.
En medio de los preparativos de una gira que lo traerá a Bariloche, El Bolsón y Neuquén junto a su ya consolidada banda "The Nada", el cantautor hizo una pausa para hablar con "Río Negro" de su último trabajo, "Bi", que viene a presentar a la región. Dio detalles de cómo encara el proceso creativo, habló de la importancia que tienen los vínculos familiares y de amistad en lo que hace, opinó sobre la polémica en torno a los artistas que apoyan o no al gobierno nacional y adelantó que en cada lugar que toquen, su show "será una fiesta".
–Tu música se caracteriza por fusionar rock, pop, cumbia, folclore.... Tu intención de "fusionar", ¿está al servicio de la letra, de la historia que querés contar, o es al revés?
–Para mí es la canción. Siempre me gustó una frase, que me motiva mucho, que decía que la música es el primer idioma. Es el primer mensaje, la emoción de la música te ayuda a elegir por dónde vas a ir líricamente con la letra. Después entra otro factor que es la fascinación con la canción como género, cómo cerrás una canción, cuando te quedas contento porque decís "uy, acá me parece que tengo algo" o el descubrimiento de algo que rompe con la canción tradicional. A veces encontrás cosas tradicionales, inesperadas, dentro de lo que estás escribiendo, que están cerca de algo ya hecho pero no pisás el palito. La originalidad creo que es mi vara, mi medida. Trato de ser lo más original posible dentro de todas las influencias que podés tener como compositor.
–¿En relación con esas influencias es que decís que como músico sos un "des-generado"?
–Exacto. Fue una forma de explicarme en España porque me preguntaban "Pero ¿qué género haces, tío?" hasta que dije: a ver, ¿cómo les puedo responder de una forma simpática, ingeniosa y que entiendan? Y bueno, hallé lo de "des-generado" como para decirles que mi género es la canción, por supuesto que sin intentar música que no conozco como música china o hindú, pero sí conociendo el folclore del sur, el folk del norte, el lenguaje universal del rock, el pop, con esos elementos puedo encontrar algo para componer.
–Y la letra, ¿cómo va surgiendo? Hay ideas en las que vas trabajando al mismo tiempo o de repente te levantás una mañana y decís quiero escribir sobre esto.
–Es muy caótico. La letra puede tardar veinte años en cerrarse, por ahí tenías el género, la idea o la línea que te parecía que era la síntesis de lo que vos querías transmitir. Otras veces es como el sueño de Paul McCartney cuando compuso Yesterday al despertarse de un sueño. Eso es muy misterioso.
–Pese a que sos un músico solista junto a una gran banda consolidada, para vos, ¿la música es un hecho colectivo?
–Sí, por supuesto. Si bien parte de una conexión muy íntima con uno, especialmente si sos una persona que toca un instrumento. Siempre encuentro que es un momento de privacidad, y a partir de ahí la posibilidad de conectar con otros. Con los músicos de The Nada tocamos hace más de once años, ya nos conocemos las mañas bastante bien. Yo les voy tirando algo, ellos me sugieren cosas también porque tienen una participación muy activa y muy creativa. También está la intimidad que lográs cuando proyectás tu música hacia el público, es un proceso parecido. El público también te cambia la cabeza respecto a la obra cuando la probas y ves que pasó algo con un tema y con otro que, por ahí pensabas que iba a conectar "grosso" no pasó nada. Eso también es muy misterioso: el proceso que va de la guitarra, del instrumento, solo en tu casa, hacia los demás.
–La gente, cuando la escucha, termina cerrando el tema, dándole la conclusión...
–Hay algo de eso. Dalí decía que el cuadro no sirve para nada si la gente no lo ve. La obra se cierra mirando, escuchando.
–¿Cómo nació el último disco doble, "Bi"? ¿Cuál fue el disparador?
–El primer disco, "Subtropicalia", lo grabé con León Gieco, Bustamante y Javier Tenenbaum, con quienes trabajé en "Sur o no sur" y "City zen". Hacía tiempo que no trabajábamos juntos y tenía ganas, además de que son amigos y gente que yo aprecio mucho. Empezamos a hacer este disco algo así como folclórico con un guiño a Uruguay a Brasil. Lo dejábamos descansar, iba macerando, volvíamos a la carga y veníamos así casi desde el 2008. Después lo dejé un año y me crucé en el D. F. con Tweety González con quien pegamos onda y nos prometimos armar algo juntos. Con él hice una especie de experimento de mostrarle muchas canciones mías guardadas, por eso digo que más que "artista de culto" siempre fui "artista oculto", sobre todo del 90 al 2000. Hacia finales del 2010, el disco de folclore estaba casi terminado, en el 2011 grabé con Tweety ("Pop Heart", el segundo disco) y lo terminé con Osqui y Tenenbaums. Redondeé "Bi" tomando mate con mi hermana Karina. Yo ya tenía el título; más allá del chiste –bicultural, bilingüe, bisexual– empecé a profundizar en el término: todos somos bi, todos somos hijos de una madre y un padre, todos somos de algún modo mitad hombre mitad mujer. La variedad, o nuestra apertura, es mucho más amplia de lo que creemos a veces.
–Desde la portada de "Bi" nos encontramos con la foto de tus padres, ¿a qué se debe la inclusión de esa imagen en tu trabajo?
–Tomando mate con mi hermana me dice "che, viste esta foto de papá y mamá de jóvenes. Mirá que graciosos que hollywodenses". Y eso fue mucha casualidad porque ella no sabía que yo tenía la idea de "Bi". Fue perfecto: uno es la madre y otro es el padre y así quedó.
–¿Cómo fue trabajar con invitados amigos como Lisandro Aristimuño, que es de acá de la zona?
–Con Lisandro ya nos conocíamos de algunas grabaciones suyas donde había participado en canciones como "Anochecer" y "Tu", y ya habíamos pegado onda, así que fue muy fluido, muy orgánico. Es una persona que además, lo siento muy par, más allá de que sea más joven: es muy compositor y a la vez muy amplio en su forma de interpretar elementos diversos. Es muy productor de música y de grabaciones. Fue invitarlo a que se relaje y a que se divierta un poco. Yo sabía que lo iba a hacer súper bien y así fue, su voz quedaba perfecta para el tema "No digas quizás".
–Volviendo a los vínculos familiares, ¿son importantes y centrales en tu obra?
–De algún modo, se trasluce la forma de ser de una persona en su trabajo. En mi caso soy muy familiero, tengo tres hijos entonces me voy de gira cada vez menos tiempo. Antes me iba tres semanas, ahora mis límites son casi diez días. Al tener creciendo un hijo de cinco, casi seis, otro de nueve y otro de dieciséis se hace difícil, lo piloteo como puedo. Creo que lo familiar saca alguna gota de amor y de empatía, yo hago mucho hincapié acá en casa sobre el compartir, sobre que "todo es de todos" porque en realidad los niños no es que son mejores que los adultos, son simplemente transparentes. Son envidiosos, celosos, se pelean, son todo lo malo que podemos llegar a ser los adultos, después la educación nos enseña a abordarlos un poquito.
–Hiciste una canción para uno de tus hijos "My name is peligro"...
–A los tres les dediqué algo que me parecía que tenía que ver con su espíritu. "My name peligro" fue porque cuando uno de mis hijos tenía un año o año y medio, época en que los nenes empiezan a treparse a cosas, se caen y tiran todo, dije "uh da para una canción 'My name is peligro'", con un aire a película de Clint Eastwood. Les dediqué un tema a cada uno para que no se peleen.
–¿Cómo es tu relación con Liniers? No hay muchos antecedentes de un historietista incorporado a una banda y que sea casi como una estrella de rock.
–Sí, no sé si se ha llegado hasta ese punto, colaboraciones ha habido de todo tipo pero con Liniers hay algo especial, la verdad que nos entendimos mas allá de la disciplina de cada uno. Entendemos al otro de algún modo intuitivo, en mi caso entiendo lo que es su oficio: sentarse, dibujar y plasmar algo visualmente. Ese desafío para sintetizar mentalmente debe ser buenísimo para la agilidad mental, así como armar una letra para una canción de tres minutos también lo es y creo que él lo entiende también. El es muy intuitivo y muy músico "de oreja", aunque dice que toca muy mal pero lo empujamos para que toque a veces una canción o dos. La verdad que fue un encuentro lindo porque el tener un dibujante presente también es una forma de decir que hay otras maneras de plasmar la creatividad, que esta es una, y este es un amigo y que este amigo lo hace así. La verdad que la gente lo abrazó inmediatamente y fue muy lindo porque siempre se trató de dejar fluir la conexión que tenemos y el público compró esa relación, cuando puede viene de gira con nosotros pero afortunadamente tiene muchos viajes, le ha ido muy bien, viaja a Europa y no siempre puede acompañarnos.
–¿Ahora lo traés con vos?
–Ahora no se si viene con nosotros, había un par de lugares puntuales a los que podía acompañarnos y otros no. Va a nacer su tercera hija, creo que en octubre, así que está un poco más guardado, un poco menos rock star y un poco más responsable.
–¿Cuál es tu relación con las redes sociales?
–La verdad que muy poca, tuiteo porque soy como los viejos me ponen el Twitter entonces yo más o menos sé desarrollar una relación con la gente. Me parece que es algo puntual dónde vos podés poner en 20 palabras lo que estás pensando y compartir si te vas de gira, la gente te responde, te sigue y vos podés seguirlos. Eso esta bueno. El Facebook me da un poco más de miedo me parece que te reduce la moral cada dos segundos, que te persiguen ex novias, puede ser como más peligroso. Solo tengo un "face" oficial para anunciar lo que estamos haciendo.
–Meses atrás publicaste una carta para repudiar versiones que te incluían entre artistas convocados por el gobierno. La entrega de los Martín Fierro fue escenario de una polémica entre oficialistas y opositores. ¿Vos ves una brecha cultural insalvable?
–Me parece que son épocas y hay una sola Argentina y en la variedad está el gusto, como dice el dicho. Está buenísimo que se discuta, a mí me parece supersolidario. Hay amigos y familiares con anécdotas muy graciosas. Por ejemplo: yo tengo dos tías en Mar del Plata y cuando estaba en el medio la fragata "Libertad", tenía a una que estaba tomando mate con la hija esperando la Fragata y la otra se estaba yendo despavorida de la ciudad y son hermanas, ¿no? Eso pasa en todos lados, en Estados Unidos hay un hermano súper conservador y otro demócrata, más abierto. La discusión me parece válida cuando se deja escuchar al otro. Yo puntualmente había escrito algo porque ya era como la tercera o cuarta vez que habían levantado una información falsa respecto de una cifra. Se decía que fulano cobró, Fito cobró, Vicentico cobró y me metieron a mí. Entonces escribí el chiste de que primordialmente estaba indignado porque de todos los artistas que mencionan yo soy el que menos cobró. Primero, es una falacia decir que tocamos solos. Fito, Vicentico y yo tocamos con equipos de 15, 20 personas. Segundo, me pareció delicado el hecho de valorizar o no lo que hace el artista. Lanata dijo que no estaba en contra de que la gente gane bien, en un punto entendió eso. Después arremetió contra las productoras, puede ser que haya algo por ahí, pero atacar a los artistas me parece ridículo, entonces yo escribí eso. Este es un país increíble y no hay con qué darle y mire que le hemos dado pa que tenga, ¿no? Este país fue castigado varias veces por los que están en el poder y los que están en los medios, no por los músicos.
–¿Con qué nos vamos a encontrar en estos recitales?
–Sobre todo mucho de los temas de "Bi". Obviamente que no les vamos a tirar todo el disco doble por la cabeza, vamos a ir mechando con otros temas. Va a ser un show divertido, donde habrá muchos de los temas que la gente conoce. Así que vamos a ir mechando para que sea una fiesta en cada lugar donde toquemos.
Gira por la región
Bariloche: viernes 6, teatro La Baita (Moreno 39), a las 21
El Bolsón: sábado 7, polideportivo municipal, a las 20
Neuquén: domingo 8, Casino Magic (Planas 4005) a las 21
Discografía:
• The Nada (Los Años Luz, 2000)
• Sur o no sur (Los Años Luz, 2002)
• City Zen (Los Años Luz / Sony BMG, 2005)
• Logo (Sony BMG, 2007)
• Oops!, junto a Liniers (libro, Ediciones de la Flor, 2008)
• Vivo en Buenos Aires (Sony Music, 2010)
• Bi - JOGO / FOGO (Sony Music, 2012)

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