El arte de hablar mucho y decir poco (Parte I)

El arte de hablar mucho y decir poco (Parte I)
Gastón Arias sólo se despegaba de su extenso texto para mirar hacia la platea integrada por funcionarios y concejales oficialistas.
El arte se puede admirar de muchas formas y desde distintas perspectivas. Hay músicos que tienen la capacidad de trasmitir infinitas sensaciones en escasas notas. Hay pintores que con utilizar sólo dos colores de su paleta pueden tener la destreza de representar el ardor del infierno o la luminosidad del paraíso. Pero existe un arte que, a pesar de ser poco admirable, no por ello deja de serlo: se trata del arte de hablar mucho y decir poco.

Esto se pudo ver y escuchar el pasado martes en Brandsen, aunque no fue en una galería de arte, sino en el Concejo Deliberante, donde el intendente local, Gastón Arias, leyó durante más de una hora el discurso de apertura de sesiones ordinarias.

Reiterando una decena de veces su ya tradicional cliché de ‘trabajar en conjunto’, aludiendo al Brandsen del futuro y a lograr un municipio ‘moderno’, Arias no ahondó en detallar muchas de las políticas aplicadas o a aplicar para lograr ese prometido municipio modelo, y recurrió a conjugar muchas palabras que sonaron bonitas pero que poco decían.

TRABAJAR SIN DECIR CÓMO. “Quiero decirle a todos los vecinos que estamos trabajando para que todas las familias tengan la oportunidad que merecen y así tener una sociedad más justa, humana e inclusiva, ya que en una sociedad injusta nadie puede ser feliz”. De esta forma se refirió a la labor que está desarrollando su gestión para paliar el intacto déficit habitacional que recibió hace un año y medio y que aún no revirtió. En este sentido, no habló de las cien viviendas que iban a llegar al distrito y que se frenaron.

Señalando que “los primeros pasos de nuestro gobierno se centraron en poner al municipio a la altura de los tiempos que vienen”, Arias bregó por “caminar hacia un municipio moderno”, agregando que “nuestro equipo de trabajo está absolutamente convencido que gobernar bien un municipio implica forjar los cimientos de la Nación”.

EL AUMENTO MODERNO. Afirmando que “hemos puesto al municipio de pie”, el intendente señaló que su gestión ha saneado en materia económica el déficit acumulado de ejercicios anteriores, lo cual se ha conseguido mediante lo que catalogó “diversas herramientas de modernización”, entre las que se encuentran los dos incrementos en las tasas municipales en seis meses.

Más allá de remarcar la naturaleza “progresiva” de esos aumentos, Arias no mencionó que en la Fiscal e Impositiva aprobada a mitad del año pasado, esa progresividad en los tributos no se vio reflejada en el escaso monto a pagar por parte de quienes tienen propiedades sin construir en barrios cerrados. Aunque quizás, este aspecto se pueda dilucidar consultando al secretario de Hacienda municipal, ya que el mismo vive en el country Campos de Roca junto a otros ‘padrinos políticos’ del intendente.

Con el importante flujo de dinero proveniente del aporte de los vecinos, el mandatario municipal expresó que se produjo “un sustancial incremento de la recaudación, dotando al municipio de fondos propios que permiten llevar adelante toda la gestión de gobierno”.

EN SALUD. “Nuestro equipo de salud está logrando hacer realidad una medicina social y de atención humanizada, puesta al servicio de las necesidades de los ciudadanos”, leyó Arias, quien mencionó que se amplió la cantidad de profesionales en el servicio de guardia del hospital municipal y anunció que pronto pondrán en funcionamiento un 0800 para la obtención de turnos.

Presentando en su discurso una especie de hospital modelo, Arias omitió referirse a situaciones que llevaron a que, por ejemplo, un niño se tuviera que sacar una placa radiográfica en una veterinaria por falta de insumos en el nosocomio municipal.

“Logramos que se hayan reintegrado grandes profesionales con una importante trayectoria en nuestro medio, que se habían alejado en los últimos años por distintos motivos”, añadió para hacer hincapié luego en la prevención de adicciones, y el “trabajo en conjunto” con Nación y Provincia en los programas de salud, sin mencionar las dificultades que muchos de ellos tuvieron en su funcionamiento el pasado año.

Por otro lado, prometió reconstruir el edificio de la Sala de Primeros Auxilios de Oliden y edificar una sala en el barrio Las Acacias. “Esta vez sí los vecinos van a ver hecho realidad lo que muchas veces se dijo y no se cumplió”, expresó el mandatario, quién aún tenía mucha tinta por leer. Pero eso será reflejado en una segunda entrega.

Comentá la nota