El presidente de APSA, Horacio Vommaro, afirmó que la ciencia y el arte son partes inseparables de la terapéutica.
En el marco del 29º Congreso Argentino de Psiquiatría que se inició ayer en el NH Gran Hotel Provincial y que se extenderá hasta el sábado inclusive, el titular de la Asociación de Psiquiatras Argentinos, Horacio Vommaro, tras recordar que la organización de un espacio de arte tiene valiosos antecedentes en los congresos de APSA en virtud de que ha ocupado un lugar destacado en la vida de la institución, dijo que "en éste, que es el primer congreso organizado integralmente por la entidad, decidimos darle un espacio central y una comisión organizadora permanente para asegurar su continuidad y crecimiento. Así, resolvimos que se constituya en un hábitat en el que los colegas tengan la posibilidad de mostrar su producción artística. Pensamos que era una posibilidad de homenajear a los doctores César Augusto Cabral y Carlos Repetto, que tanto insistieron en la importancia del arte en el quehacer terapéutico. Asimismo, es un reconocimiento a todos los colegas que dedican una parte de su tiempo a la producción de las diferentes modalidades en que se expresa el arte. Destacamos al doctor Carlos Caruso, nuestro querido amigo y colega quien, en 1965, fundó el Capítulo de Arte y Psiquiatría", afirmó.
Fundamentos
Vommaro dijo luego que a lo largo de la historia, el arte representó cada momento social y cultural de la humanidad. "A través de la producción artística en muchos casos fue posible reconstruir las vicisitudes, usos y costumbres de cada época, las características de cada construcción social y las modalidades de expresión y comunicación del hombre. Presupone una manera de comunicación donde convergen simultáneamente en el artista el deseo de dar a conocer la cultura que lo habita y el poder decir y expresar los sentimientos que provienen de su andamiaje interno. El arte, que se puede expresar de diferentes formas (música, danza, dibujo, pintura, escultura, literatura), en cualquiera de esas variantes implica tener en cuenta la noción de creatividad que estimula la capacidad de transformar y se expresa en el proceso creativo, generando algo nuevo para la persona".
Posteriormente, el presidente de APSA sostuvo que en la psiquiatría, la ciencia y el arte son partes inseparables de la terapéutica. Permiten abordar tanto el andamiaje interno del sujeto como sus vínculos familiares y sociales. Le posibilitan un contacto consigo mismo, capaz de construir una narrativa diferente sobre su "locura" y una posibilidad distinta de vínculo social. En el devenir terapéutico el arte conjuga psiquismo con endocrinología, porque no sólo es expresión del teatro de la mente, sino que también pone en juego el cuerpo como campo primordial donde confluyen y se condicionan todas las experiencias. Deshace el cuerpo instituido, preexistente, inventando uno nuevo en todas sus conexiones; un cuerpo sensible, que no está ni en el espacio ni el tiempo sino que él es espacio y tiempo", afirmó. Finalmente sostuvo que como decía Maurice Béjart, "el arte nos permite unir actividades que están habitualmente separadas. Exige que funcionemos al mismo tiempo sobre los tres planos: físico, intelectual y emocional. Felicito a la comisión organizadora de este espacio de arte por su esfuerzo y entusiasmo y convoco a todos los participantes del Congreso a recorrerlo y apropiarse del mismo", afirmó.
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