El arsénico preocupa en algunos sectores del país, entre los que no se encuentra Tandil

En el marco de la entrega de un Subsidio por parte de la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires (CIC), destinado al Instituto de Hidrología de Llanuras, apéndice de la Unicén instalado en la unidad académica de la ciudad de Azul, conocimos opiniones referidas al estudio del arsénico en el agua.
El vicerrector, ingeniero agrónomo Omar Losardo, en reemplazo del rector quien hoy retomó gestiones en la Capital Federal, afirmó que “hoy estaríamos plasmando una primera etapa del subsidio que aporta la CIC a nuestra Universidad para completar las obras de lo que ya anunciara en su momento el rector, Roberto Tassara, esto es la construcción del Laboratorio de Análisis de Arsénico en el Campus Universitario de Azul en el ámbito del Instituto de Hidrología de Llanuras”.

Dicha dependencia “se ha constituido en una referencia regional, nacional e internacional” – añadió el funcionario – para referirse luego a la “compleja temática del arsénico, un elemento químico que se encuentra en las aguas de muchas localidades de la región, nuestra provincia y el país, constituyéndose en una presencia que afecta seriamente la salud y que es necesario ir profundizando en todo lo que sea diagnóstico“.

“La CIC, parte constitutiva de este Instituto junto con el municipio azuleño, nos ayudará a hacer un laboratorio de referencia con lo cual hoy estaríamos dando el primer paso para la construcción del mismo, a la brevedad”.

Por otra parte, señaló Losardo que “la Universidad está proveyendo los recursos humanos especializados y también, por parte de la comuna de Azul, recibiremos la contribución de los movimientos de obra iniciales”.

En cuanto al nivel de arsénico que registran las ciudades de la zona de influencia de la Unicén, notificó el titular del IHLLA, ingeniero Luis Vives, que “en la provincia de Buenos Aires en la mayoría de las regiones, incluida la de Tandil, no se han registrado casos graves de contaminación con arsénico como los que se observan en otras regiones del país”.

Pormenorizó Vives que la presencia de arsénico en el agua tiene un origen natural, desde que “se la relaciona con las cenizas volcánicas que se incorporan con las aguas subterráneas”.

“Desde el Instituto estamos abocados ahora a poder reproducir, desde el punto de vista cinético, la movilidad del arsénico”, reafirmando por último que no se “han evidenciado hasta ahora problemas graves derivados de un intolerable nivel de arsénico en el agua”.

De esta manera y merced, entre otros factores, a la histórica y fructífera vinculación entre la CIC y la Unicén, el Laboratorio de Hidrología de Llanuras ve jerarquizada una vez más su importantísima función en el cuidado de la salud pública.

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