Un joven cipoleño de 23 años estaba inconsciente sobre las vías.
Le amputaron una mano y una pierna y permanece en estado crítico. Un joven cipoleño de 23 años fue arrollado por el tren, en Neuquén, en circunstancias que no quedan del todo claras. La familia afirma que lo atacaron para robarle y lo dejaron tendido inconsciente sobre las vías.
Eran las 4 de la madrugada y, al transitar entre las calles Farallón Negro y Los Miches, en la vecina capital, el maquinista de la formación tuvo que accionar los frenos de emergencia ante el estrepitoso ruido. Al descender, el conductor del tren logró ver, pese a la oscuridad de la noche, a un joven gravemente herido. Inmediatamente dio aviso a la Policía y en cuestión de minutos el SIEN se hizo cargo de la atención y tuvo que mover la formación para poder rescatarlo.
El joven, con domicilio en Cipolletti, fue trasladado al hospital neuquino Castro Rendón, donde debieron estabilizarlo y luego intentar suturar las heridas originadas por el tren, que le cortó la mano izquierda y la pierna derecha a la altura de la rodilla.
En medio del dolor, con lágrimas cayendo permanentemente por sus mejillas, Marcela, la mamá del joven, no podía entender lo sucedido. Solamente se limitó a decir: “Todo lo que se dijo es una mentira, tiene signos de una pelea previa”.
Luego explicó: “No puedo entender lo que pasó, él siempre caminaba por las vías cuando perdía en el casino y venía hacia mi casa”.
Para la madre, su hijo habría sufrido un robo previo y, producto de una pelea, “quedó inconsciente sobre las vías”, donde luego fue arrollado por el tren.
En la sala de espera de la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Regional, Marcela puso en duda las versiones que hablaron de un intento de suicidio.
“No sé de dónde sacaron todo lo que dijeron, incluso se habló de un abuso. Es mentira. Mi hijo está muy grave, en estado crítico”, dijo.
Luego de recibir el parte médico de la noche, Marcela apuntó: “Los médicos me dijeron que se desangró, que al momento de atenderlo, estaba inconsciente y el tren ya le había cortado la mano y la pierna”.
Investigación
La hipótesis de un ataque delictivo
Al no haber testigos de lo sucedido, ayer en la madrugada la Policía neuquina sólo pudo conocer la versión del maquinista, que recién vio al joven cuando ya había sido arrollado y estaba gravemente herido.
El comisario Roberto Oviedo -vocero policial- aseguró: “No hay ningún testimonio sobre un ataque previo, pero tampoco se descarta ninguna hipótesis”.
El jefe policial remarcó que “no hay indicios” y que “el maquinista no vio a terceras personas en el lugar”.
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