La calle Fermín Martín, en barrio IPV Argüello, es un desastre. Coniferal advirtió que acortará el recorrido de las líneas N4 y N11 si no hay arreglos.
El dato es preocupante, ya que vecinos de 30 cuadras se quedarían sin el servicio. Desde Coniferal indicaron que ellos mismos han estado realizando reparaciones sobre la calle pero que la situación “es insostenible”. La Fermín Martín es una arteria de tierra que usualmente tiene problemas sobre su calzada, pero esta calle ya está completamente destrozada por una pérdida de agua en un caño roto que se encuentra en barrio El Cerrito, justo en la esquina de Eugenio Pizzolatto y Juan Gálvez, y que, según los vecinos, está en esas condiciones desde hace un mes.
El agua corre por los barrios El Cerrito, Autódromo e IPV Argüello. Este río urbano tiene unas 30 cuadras. Justo en la mitad de su recorrido está la zona crítica, en el cruce de Fermín Martín y la denominada Principal. Allí hay una escuela y una plaza. El tamaño de los pozos es tal que los automovilistas circulan directamente sobre el espacio verde, que a esta altura ya es como una colectora de la Fermín Martín.
Este desvío es un peligro para los alumnos y los peatones que circulan por la plaza, al igual que las motos que andan sobre las veredas para evitar las tremendas zanjas en plena calle.
Los pozos son tan grandes que hasta los colectivos los “respetan”. Los choferes circulan a paso de hombre y con el pasar de los días, por la presencia del agua, la situación se va agravando. Miguel Tolosa, integrante del Directorio de Coniferal, indicó que la empresa ya realizó varias reparaciones sobre la calle contratando motoniveladoras, pero aseguró que esas acciones, sumadas la as roturas que sufren las unidades cuando pasan por el sector, ya generan pérdidas. “Un paquete de elásticos para un colectivo sale cuatro mil pesos. Por el lugar circulan unas 30 unidades entre las dos líneas y por el estado de las calles se destroza el tren delantero. Es un propuesto para nosotros y no podemos mantener el servicio así”, indicó Tolosa.
La fuente del problema. El caño roto de barrio El Cerrito es el “padre” de gran parte de las dificultades que hay en la zona. Desde Desarrollo Urbano de la Municipalidad indicaron que no se pueden realizar reparaciones en la zona hasta que no se detenga la pérdida y aseguraron que hasta el momento no se han podido contactar con el responsable de esa red de agua para que “cierren la canilla”.
Al respecto, Mariano de Juan, secretario de Desarrollo Urbano, inició que si hoy no se presentan los responsables del tendido de los caños, la propia comuna será la que le ponga el tapón al problema para que no haya inconvenientes con el transporte. “Tenemos la máquinas paradas porque no pueden trabajar por la cantidad de agua que hay en la zona. Tenemos que lograr que el líquido deje de emanar y que se escurra o se seque para empezar a trabajar en la calzada. Esto puede demorar unos dos días”, remarcó el funcionario.
La fuente de la esquina de Pizzolatto y Gálvez nace en un caño de plástico. Esa red de cañerías no pertenece a la empresa Aguas Cordobesas, sino a una contratista que trabaja para la Provincia que está realizando obras en la zona. Día a Día consultó al respecto en el Ministerio de Agua, Ambiente y Energía, quien se comprometió a que durante esta jornada, irá un inspector para verificar la situación y proceder a hacer las “reparaciones que hagan falta”, según consignaron desde esa dependencia.
El río que nace en El Cerrito tiene alrededor de 30 cuadras, afecta a tres barrios y desemboca en el Canal Maestro Norte. De Juan aseguró que una de las prioridades de Desarrollo Urbano es la pavimentación para la calle Fermín Martín.
El funcionario municipal aseguró que este mes sale un llamado a licitación para la obra “ya que se trata de una calle que es recorrido de colectivos”.
Una vez que los trabajos estén adjudicados, se estima que el plazo de ejecución de la obra de pavimentación de toda esta arteria será de cuatro a cinco meses.
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