Arrebato fatal: insisten en la falta de pruebas contra los detenidos

Arrebato fatal: insisten en la falta de pruebas contra los detenidos
Se trata del doctor Leonardo Corzo, quien indicó que “no se puede mantener un procesamiento con tan poca prueba”, a la que calificó como “dirigida y totalmente nula”. Adelantó que continuará trabajando en la causa para incorporar más elementos.

Uno de los delitos con un final trágico más resonante que se registró en la provincia y que la costó la vida al joven Alejandro José Zárate (30) registrará novedades procesales la semana próxima. Se trata del arrebato fatal registrado del que resultó víctima Zárate, cuando circulaba en su motocicleta, en compañía de su novia Sara Caballero (29) y dos delincuentes a bordo de una motocicleta intentaron arrebatarle la mochila. La joven se resistió el conductor de la moto perdió el control y dio con su cabeza contra una gruesa columna del tendido de la red eléctrica. Sufrió lesiones de gravedad que le quitaron la vida 40 minutos después, en el hospital Enrique Vera Barros. Al menos así lo reveló el defensor técnico de uno de los detenidos y procesados por la muerte de Zárate, el doctor Leonardo Corzo, quien consideró que la única prueba que contiene el expediente en contra de los detenidos Hugo Orlando Flores (a) “Juancho” y Leonardo Leonel Luna, ambos del barrio Las Agaves, es el reconocimiento en rueda de personas efectuado por Sara Caballero. “Fue una diligencia totalmente dirigida”, disparó el letrado y adelantó que pese al auto de procesamiento en contra “continuamos trabajando para aportar más elementos a la causa”.

El hecho se registró el sábado 8 de junio de 2013, cuando Alejandro José Zárate (30), conducía su motocicleta en compañia de su novia Sara Caballero (29), por calle Roque Sáenz Peña. En esa circunstancia con la moto en movimiento, dos delincuentes que también se movilizaban en moto intentaron arrebatarle la mochila a Caballero.

Al parecer la joven se resistió y cuando los malvivientes la soltaron, Zárate perdió el control de su moto y fue a dar con su cabeza contra una gruesa columna de cemento del tendido de la red eléctrica. Inmediatamente fue asistido y trasladado al hospital Enrique Vera Barros, donde 40 minutos después falleció mientras los médicos intentaban salvarle la vida sometiéndolo a una intervención quirúrgica.

Dos días después, el lunes 10 de junio, la Policía detuvo a dos sujetos identificados como Hugo Orlando Flores (a) “Juanchi” y Leonardo Leonel Luna, ambos del Sector I, del barrio Las Agaves, quienes fueron sindicados como los autores del trágico arrebato.

Sin embargo, esas detenciones levantaron una ola de críticas, en virtud de que tanto las familias de los detenidos, como sus abogados advirtieron que no había ningún elemento probatorio para endilgarles la supuesta autoría del hecho.

“Solamente los dichos de un vendedor de diarios, cuyo puesto está ubicado a más de 5 cuadras del lugar del hecho” fue el argumento para proceder a la detención, según informó el letrado.

El doctor Leonardo Corzo indicó asimismo que la causa “no podrá sostenerse en el tiempo”, ante lo que consideró “ausencia total de elementos que los incriminen”. Y precisó que sus defendidos “dormían a la hora del hecho”. Por el contrario, desde la Policía, el director de Investigaciones aseguró que “están secuestrados todos los elementos necesarios para la causa”.

“Los jóvenes Flores y Luna se encontraban durmiendo en sus domicilios al momento del hecho delictivo. Esto no se sostiene con el tiempo, porque las características de la moto y la ropa descriptas por los testigos no coinciden” con la de los detenidos, aseguró.

“Nunca pasaron por la zona donde fue el hecho y que después de un after, fueron a sus casas a dormir”, enfatizó.

“El sábado estuvieron cerca del autódromo en un boliche, luego fueron a un after y a las 6.00 de la mañana se fueron a dormir, mientras que el hecho ocurrió en ese horario”, comentó el abogado y señaló que “él me manifiesta que está tranquilo de consciencia y quiere colaborar”.

Siempre de acuerdo al relato del defensor técnico “los testigos habrían dicho que la moto de los arrebatadores era un scooter con un nombre impreso como Beta, pero la moto de su defendido es una Beta 150 cilindrada distinta a la indicada”.

La semana próxima la actividad procesal en el expediente se reavivará, en virtud de que el letrado adelantó que “continuamos trabajando, pese al procesamiento dictado en contra, porque queremos aportar mayor cantidad de elementos”.

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