Las autoridades notificaron a los corralones de la ciudad para pedirles que se abstengan de comprar placas robadas.
La información fue confirmada por la directora de Cementerios Municipales, Alicia Belmonte, quien expresó su aflicción al respecto. Según explicó Belmonte, los delincuentes buscan el bronce de placas y floreros para venderlos y comprar drogas con ese dinero. El problema -remarcó la mujer- es que existen corralones que compran esos objetos robados.
“Nosotros les enviamos notificaciones a todos los corralones de la ciudad para pedirles que se abstengan de comprar placas, pero no obtuvimos respuestas”, se quejó la directora de Cementerios. Y señaló, en ese sentido, que los robos no cesarán hasta que los comerciantes dejen de comprar el bronce robado.
A Belmonte le comentaron que en algunos corralones pagan $ 20 el kilo de bronce. Para graficar, una placa pequeña pesa alrededor de tres kilos. Ese dinero les sirve a los delincuentes para adquirir estupefacientes, de acuerdo a lo que se comenta en los alrededores del cementerio.
En una carpeta, Belmonte apila las denuncias realizadas por la presencia de ladrones. Fuentes cercanas al cementerio indicaron a LA GACETA que los delincuentes aprovechan cuando las puertas están cerradas para saltar las tapias y hacer de las suyas. En el caso del Cementerio del Norte, está abierto al público de 8 a 12 y de 15 a 19. El resto del día, las instalaciones quedan a cargo de un policía y un sereno que recorren las casi 15 hectáreas que ocupa la necrópolis (en conjunto con el Cementerio Jardín).
“El personal del cementerio arriesga su vida para proteger las tumbas”, resaltaron las fuentes. Recordaron, además, que hubo ocasiones en las que los empleados fueron atacados a tiros por los delincuentes. “Generalmente son jóvenes. Uno salta la tapia para arrancar las placas y otro aguarda afuera en un carro, donde cargan el botín”, explicaron las fuentes.
Dos detenidos
Durante la madrugada del miércoles, los ladrones volvieron a visitar el Cementerio del Norte. Pese a que cada vez es más difícil encontrar un mausoleo con sus placas intactas, los dos individuos se las ingeniaron para sacar ocho placas de bronce. Sin embargo, el sereno y el policía que custodiaban el lugar advirtieron sus movimientos. Tras una breve persecución, consiguieron reducir a uno de los delincuentes dentro del cementerio. Pero el segundo saltó una tapia y salió a la calle. La huida parecía exitosa, hasta que un móvil del Servicio de Emergencias 911 lo atrapó y lo llevó esposado a la comisaría.
El jefe de la seccional 10ª, comisario Luis Díaz, informó que lograron recuperar ocho placas. También indicó que secuestraron una barreta de hierro macizo, que era utilizada para arrancar el bronce.
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