Alvarado pisó fuerte en su debut en el torneo Argentino A y se impuso por 1-0 ante Estudiantes de San Luis. El equipo de Carlos Miori sufrió pero, con gol de Ariel Lederhos, se trajo un triunfazo de visitante. Sí, Torazo en rodeo ajeno
Como siempre, Alvarado sufrió. Pero valió la pena, para conseguir un triunfo en rodeo ajeno, todo un logro si se tienen en cuenta las últimas pobres campañas fuera de casa.
El equipo marplatense logró hacer pie desde el inicio, a partir de una distancia correcta entre líneas que le impidió a Estudiantes encontrar espacios en campo marplatense. No obstante, el elenco de Miori necesitó de un par de intervenciones clave de Aldo Suárez. Porque a los 2', Gastón Stang ganó en las alturas en un tiro de esquina y obligó a una gran tapada del arquero.
Fue muy poco lo que generó Alvarado en ataque, aunque cumplió con creces la tarea de neutralizar al rival a partir de una buena presión en mitad de cancha. Y cuando los puntanos pudieron hilvanar alguna jugada, allí apareció Suárez para responder. Como a los 23’, cuando se lució ante el fusilamiento de Daniel Quiroga.
Se fue soltando Alvarado a medida que crecieron sus dos mediocampistas centrales (Pablo Tántera y Damián Luengo) en el control del balón. Y sin demasiada claridad, empezó a llegar a partir de Francisco Molina. El ex Tanque Sisley desperdició una buena chance por tomar una mala decisión a los 25’ y luego sacó un remate que pasó muy cerca.
Fue oportuno Alvarado. Porque en su primera situación clara, facturó. A los 32’, Lederhos se desmarcó muy bien y recibió a espaldas de los centrales, para luego definir con cara interna ante la salida de Valentín Brasca y establecer el 1 a 0. El “Colorado” empezó a pagar con creces y le dio a los marplatenses una ventaja clave para irse al descanso con la confianza en alto.
La postura de Alvarado en el complemento fue netamente de contraataque. Porque Estudiantes llevó la presión bien arriba y tomó riesgos, aún a sabiendas que dejaba espacios para los veloces Lederhos y Braian Uribe.
Aunque sin demasiada profundidad, Estudiantes se instaló en campo de Alvarado y Miori decidió el ingreso de Germán Sosa por Lederhos para luchar cada pelota en ofensiva y darle aire al equipo marplatense.
Para sostener la ventaja, Alvarado se apoyó en la solvencia de Ramiro Jorge y encontró en Molina un descanso para sostener la pelota y salir parcialmente del asedio. Incluso el mediocampista estuvo a punto de ampliar el marcador de tiro libre, pero su remate se estrelló en el palo a los 23’.
Le costó a Alvarado aprovechar los espacios y no pudo liquidarlo. Porque lo volvió a perder Molina a los 32’ y más tarde Luengo sobre la línea. Sin embargo, defendió la ventaja con uñas y dientes hasta el final. Todo un sello de lo que pretende Miori para esta temporada austera.
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