Plantean que las trabas y la morosidad en la atención de la Municipalidad de La Plata atenta contra las inversiones y generan un caldo de cultivo para que las obras comiencen en forma clandestina.
Alberto Sbarra, presidente del Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires, Distrito 1, denunció que la situación existente en esa área “ha provocado y provoca grandes perjuicios a la actividad profesional conforme comunicáramos oportunamente a lo largo del pasado año y ratificado en la audiencia del día 27 de Diciembre de 2012”.
Para graficar la situación, expone una serie de puntos crítico que ya habían sido manifestado, y según él no encontraron solución:
El expediente llega a la Dirección de Obras Particulares con toda la documentación completa (incluyendo el pago previo de los derechos de construcción en la Agencia Platense de Recaudación y libre deuda de cada actor involucrado) aún sin saber si la obra será aprobada.
Los expedientes no son programados para revisar una vez que ingresan siendo necesario pedirlos por ventanilla para recibir fecha de revisación con lo cual se pierde el pedido de uno o de los tres expedientes permitidos.
Para realizar cualquier tipo de consulta por ventanilla de revisación, ya sea pedir que se revise, retirar cédula o ingresar documentación, tanto profesionales como gestores, deben obtener número para ser atendidos.
Se entregan solo diez números diarios a profesionales y diez a gestores para poder consultar un máximo de tres expedientes.
Como la demanda de consultas es muy superior a la cantidad establecida, los números se reparten sólo “algunos días” y a futuro. Durante los últimos días de febrero se repartieron números hasta el 15 de marzo. Es decir, quien tuvo la suerte de haber conseguido un número por haber ido a hacer cola a las 6 AM, pudo consultar en estos quince días por tres expedientes.
Una vez que se tiene acceso a realizar la consulta por ventanilla y que se esperan las tres o cuatro horas de demora que suele existir, la mayoría de las veces ocurre que los expedientes no se encuentran o no fueron revisados.
El horario de atención al público, que hasta diciembre era de 8:30 a 15:30 hs. actualmente es de 8:30 a 11:30 hs. (fuera de ese horario la ventanilla de revisación atiende a quienes aún tienen número). Esta reducción responde a la realización de tareas administrativas que debe realizar el mismo empleado que atiende por ventanilla dentro de su horario laboral.
El resto de las ventanillas no entregan número, con lo cual se obliga a los profesionales y público en general a hacer cola sin poder realizar simultáneamente otras consultas.
A fines de 2012 se informó que se podrían realizar consultas del estado de los expedientes en cualquier ventanilla, cosa que no ocurrió.
Las consultas técnicas respecto de la aplicación de la Ordenanza también vieron reducida su cantidad de turnos, contando con sólo dos revisadores disponibles, que deben a su vez consultar a sus superiores cada una de las consultas realizadas, las cuales tampoco son vinculantes y no quedan registradas.
La propia Ordenanza 10681/10 en su artículo 34, sobre Plazos para el Otorgamiento de Aprobación de Proyectos y Planos definitivos de Permiso de Obra, indica plazos precisos a cumplir por el Municipio a tal fin, y que han sido permanentemente ignorados: “Cuando la documentación presentada se encuentre de acuerdo a lo establecido en este Código la Dirección de Obras Particulares otorgará la aprobación dentro de un plazo máximo de diez días hábiles de presentada. Cuando para esta aprobación tuvieran que intervenir otras Direcciones, el plazo indicado se prolongará a razón de diez días hábiles por cada intervención de las distintas Direcciones. Estos plazos se interrumpen desde la fecha de cualquier notificación, hasta la comparencia del interesado.
Esta situación se agrava ante la dificultosa publicidad y accesibilidad de las normativas vigentes y sus permanentes modificaciones.
Las situaciones mencionadas por el Colegio de arquitectos son una descripción de lo ocurrido en la última semana, pero se vienen registrando semana a semana “sin una solución de fondo”.
Ante esta situación “de desorden generalizado y el descontento de los actores intervinientes”, para Sbarra “es imprescindible la toma de medidas en el corto y mediano plazo, a la espera de una reforma estructural y permanente por parte del Municipio, evitando acciones aisladas y poco conducentes”.
Clandestinidad. La consecuencia, para el profesional, es que esa situación se contradice contra todo proyecto de aliento a la inversión. Agregan que “los obstáculos se multiplican, agravándose cuando la Agencia Platense de Recaudación cobra los derechos de construcción por anticipado, o exige –como medida insólita- un libre deuda contravencional que inmoviliza muchas veces el expediente”.
“Esta obstaculización a la concreción de las obras significa en términos ulteriores negar el espíritu de Capitalidad de La Plata y su crecimiento, para el desarrollo de la propia ciudad y la Región”, sostiene la denuncia de Sbarra en un tramo más político.
Pero no es ésta la única consecuencia que remarcan los arquitectos: “La demora en el ‘completamiento burocrático’ de los permisos de obra pueden alentar indirectamente el crecimiento de los índices de obra clandestina y de los riesgos de accidentes que habían comenzado a decaer”.
Los pedidos. En su denuncia, los arquitectos plantean una serie de puntos que podrían revertir la situación:
Publicidad inmediata de las normas, criterios, jurisprudencias etc., que afectan a la actividad de la construcción
Reducción al mínimo de los tiempos operativos para la aprobación de los diversos trámites.
Mejora del ámbito de trabajo, equipamiento, sistema informático e infraestructura.
Jerarquización y capacitación cuantitativa y cualitativa del personal.
Requisitos concisos y concretos a presentar en cada uno de los trámites que se pueden gestionar ante ésa dirección.
Recuperación del concepto de que si los derechos de construcción convalidan el derecho a construir, el pago debería realizarse previo al permiso correspondiente.
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