El secretario canciller y secretario general de la arquidiócesis de Tucumán, presbítero Darío Enrique Monteros, advirtió sobre “situaciones fraudulentas” que cometen dos personas que se hacen pasar por sacerdotes católicos, cuando en realidad no lo son.
Asimismo, recordó a sacerdotes, diáconos, religiosas, directivos de movimientos e instituciones y a los fieles en general, que “no es legítimo ni lícito participar en actos religiosos y de culto promovidos por quienes no están en comunión con la Iglesia Católica Apostólica Romana”.
Texto del comunicado
Siguiendo directivas expresas de Monseñor Alfredo H. Zecca, Arzobispo Metropolitano de Tucumán, me dirijo a Ustedes para reiterar información brindada anteriormente sobre actividades en la arquidiócesis de las siguientes personas:
“1. Fabio Cura: al menos desde 1997 este arzobispado viene regularmente previniendo sobre las actividades del “señor Fabio Cura, que se presenta como sacerdote católico”, pero no pertenece al clero de la arquidiócesis de Tucumán, ni tampoco tiene licencias para ejercer en ésta el ministerio sacerdotal (comunicado del 24 de julio de 1997, Prot. Nº 371/97). El nombrado continúa con actividades que generan confusión entre los fieles, por cuanto se da a conocer como sacerdote católico. Su accionar se desarrolla en la zona de Villa 9 de Julio y el Municipio de Las Talitas.
“2. Basilio Arana: hasta hace unos años estuvo al frente de la Parroquia María Santísima, de la Iglesia Ortodoxa del Patriarcado de Antioquía (calle Maipú al 500) pero, desde su excomunión de esta Iglesia, consta que no ejerce su Ministerio en esta Comunidad Oriental. Consiguientemente, recordamos y advertimos que no pertenece al clero de esta arquidiócesis de Tucumán. Sin embargo, hemos sido informados de que se presenta promoviendo el culto a María Rosa Mística, incluso con una capilla de esta denominación ubicada en la zona sur de San Miguel de Tucumán. Se ha denunciado reiteradamente que administras diversos sacramentos, y realiza celebraciones, ocasionando profunda confusión en nuestra feligresía, lo que estaría también acompañado de alguna manera de fraude económico.
“Creo que es obligación de todos Ustedes, sacerdotes, religiosos, religiosas y fieles laicos, hacer tomar conciencia a los integrantes de nuestra Iglesia Arquidiocesana que no es legítimo ni lícito participar en actos religiosos y de culto promovidos por quienes no están en comunión con la Iglesia Católica Apostólica Romana.
“En este sentido, también es necesario insistir, tanto en la predicación como en la formación, en la catequesis y en la enseñanza – conforme a la constante tradición de la Iglesia desde los tiempos apostólicos- que la auténtica vida cristiana se realiza en comunión con el Obispo, a través de los legítimos pastores que él nombra para que lo representen apacentando al pueblo de Dios”.
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