Armado, amenazó con matar y matarse

Armado, amenazó con matar y matarse

Se trata de un hombre joven que hace algunos años fue vinculado a episodios de incendios intencionales. Ahora está internado en el hospital con custodia policial.

En los primeros minutos de la madrugada de ayer comenzó a desarrollarse un episodio, cargado de tensiones, que alertó la tranquilidad de la primera cuadra de la calle Wilde.

Eran las 0.23 cuando un llamado al 101 alertó a la Policía sobre la actitud de un vecino que había salido a la vereda con un arma en la mano ( un pistolón) y amenzaba con disparar a los transeúntes y a quienes estaban en la heladería del barrio.

Enseguida llegó el móvil de la cuadrícula, bajaron los efectivos; cuando el sujeto los vio comenzó a apuntarse a sí mismo, en la sien o en el pecho. Los policìas comenzaron a hablar con él para que depusiera su actitud al tiempo que alertaban a la Comisaría sobre la naturaleza de la emergencia.

Entre los refuerzos llegó el comisario Gustavo Bordenave, segundo jefe de la Distrital, quien con rapidez de reacciones y profesionalismo se hizo cargo de la situación.

“Soy el psicólogo”

Se presentó ante el enajenado sujeto como “el doctor López, psicólogo del hospital” (era el único que estaba vestido con ropas civiles) y entabló con él una charla disuasiva para que abandonara la supuesta intenció de suicidarse.

Charla va, charla viene, terminaron entrando en la casa del muchacho que no se desprendía del arma (después se sabría que era una especie de pìstolón que no tenía ningún proyectil.

Tanta confianza se ganó el “•psicólogo” que el dueño de casa se dispuso a cebar mate y en ese momento Bordenave logró sacársela.

ero el peligro potencial no se desactivaba. Por un lado el desquiciado le mostró un poco amigable perro pit bull que le obedecìa cada indicación (en ningún momento se lo “chumbó) y poe el otro, al perder el arma de fuego, se armó de un cuchillo de generosas dimensiones que blandía inquietantemente.

Todos los aprestos

Fingiendo que se comunicaba con el hospital,el “psicólogo” se mantenìa en contacto con la Comisarìa; fue así que en los alrededores de la casa confluyeron más personal, incluída gente del GAD, y una ambulancia.

Bordenave siguió desplegando su discurso pesuasivo hasta que logró “arrear” al desquiciado joven -que no abandonaba el cuchillo con el que amenazaba a su interlocutor mientras reiteraba intenciones de autoagredirse – hasta cerca de una de las entradas a la casa, un garage.

En ese momento los del GAD irrumpieron violentamente

con todo el estruendo que hizo la puerta al saltar. El ruido distrajo al muchacho y Bordenave aprovechó para saltar sobre él y desarmarlo. Los del GAD completaron el trabajo, lo redujeron, esposaron y trasladaron al hospìtal donde quedó internado con custodia. Previamente efectuaron un disparo de fogueo para que el perro se alejara del lugar – se refugió en el patio- ya que se mostraba agresivo y nervioso con todo lo que sucedía a su alrededor.

La causa quedó radicada en la UFI 5 a cargo del fiscal Manuel Iglesias. Inicialmente fue caratulada como tentativa de suicidio e infracción al artículo 482 del Código Penal. Además las actuaciones se comunicaron al Juzgado Civil y Comercial en turno ya que se trata de un problema de salud mental más que penal.

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