Sacó un arma en una fiesta y comenzó a disparar: 4 muertos

Sacó un arma en una fiesta y comenzó a disparar: 4 muertos
También hirió a otras dos personas. Sucedió entre amigos, en Dock Sud, tras una pelea.

Era una fiesta de amigos, pero terminó en una tragedia que hasta anoche no tenía explicación. Ya había amanecido. Hubo una pelea, y luego muchos disparos. El resultado: cuatro jóvenes muertos y dos gravemente heridos. El autor de todos los disparos logró escaparse y anoche la Policía todavía lo seguía buscando.

El festejo era en la calle Manuel Estévez al 900. En la casa número 135 del asentamiento “Villa Tranquila” de Dock Sud, partido de Avellaneda.

Los investigadores todavía no tienen en claro el móvil del hecho, pero sí saben que en la fiesta se habían consumido drogas y bebidas alcohólicas.

Según trascendió, en el festejo había muchos jóvenes, y ya pasadas muchas horas de baile, empezó la pelea. Ya había salido el sol. Habían circulado muchas drogas y alcohol y de repente se escucharon gritos. Luego, disparos.

Seis jóvenes de entre 17 y 28 años cayeron por las balas. Tres de ellos murieron allí mismo. Fueron identificados como Gabriel Tapia (23), Jonathan Luis Quinteros (27) y Aldo Quinteros (28).

Los otros tres fueron llevados de urgencia al hospital Fiorito de Avellaneda. Uno murió casi al llegar, a pesar del esfuerzo de los médicos por salvarlo. Se trata de un chico de 17 años cuya identidad se mantuvo en reserva.

Los otros dos fueron operados y anoche seguían internados con pronóstico reservado. Se supo que son hermanos y se llaman Leandro y Maximiliano Almirón, de 21 y 23 años respectivamente.

Si bien se desconocen los motivos por los cuales habría comenzado la pelea, se pudo saber que un joven le entregó a otro un arma con la que empezó a disparar. No fue a buscar a nadie en particular sino que le disparó a todos.

Testigos que participaron en la fiesta dijeron que quien disparó se llama Leandro Quiñones y que tiene 18 años. Los testigos también aseguraron que el joven estaba muy borracho cuando tuvo el arma en sus manos.

Quiñones pudo irse corriendo después de disparar y la Policía de la Jefatura Distrital de Avellaneda todavía lo busca. A quien lograron detener fue al otro joven, el que le habría alcanzado el arma.

Lo que trascendió es que todo comenzó a las 7.30 de la mañana, y que Quiñones disparó a la multitud, como enloquecido. A las 8 llegaron los patrulleros y las ambulancias.

Interviene en la causa la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) en turno descentralizada de Avellaneda, a cargo de la fiscal Mariela Musitani. En Villa Tranquila viven unas diez mil personas en 25 manzanas, a metros del Riachuelo y a diez cuadras del centro de Avellaneda.

Comentá la nota