Aprovechó dos pelotas paradas para vencer 2-0 a Colón en La Paternal. Con el triunfo, mejoró su difícil situación en los promedios.
El primer gol llegó a los 15 del primer tiempo por una pelota parada muy bien ejecutada por el equipo de Caruso. Centro al área desde la derecha y cabezazo de Barraza, ante la mala salida de Germán Montoya. El lateral, capitán de este equipo de Argentinos, colocó su remate en un ángulo para el 1-0.
Ese tanto despertó a Colón, que fue rápidamente por el empate. A los 26 lo tuvo Mugni, tras un rebote, pero su remate fue débil a las manos de Pablo Migliore. Y un rato después, a los 44, Jacobo Mansilla quedó mano a mano con el arquero, tras un error de Freire y Migliore reaccionó de manera magnífica para evitar el empate.
En el segundo tiempo, Argentinos iba a confirmar el uso de la pelota parada como su arma más efectiva. A los 6 minutos, un tiro de esquina desde la izquierda fue al primer palo y allí, Boyero, sin saltar, se anticipó a Gerardo Alcoba para marcar el segundo.
La superioridad en el marcador se justificaba por una simple razón: uno de los dos sabía aprovechar las chances que tenía, el otro no. Argentinos ganaba todas las pelotas aéreas y en el área lo demostraba.
Colón fue por el descuento y se encontró con un Argentinos bien parado, listo para salir de contra. Pero si no llegó al primero un rato después del gol fue porque el árbitro Diego Ceballos se lo impidió. Alcoba se metió en el área y fue a buscar una pelota con altura, pero se encontró con el botín de Migliore, quien le llegó a romper la camiseta. El juez no cobró el claro penal y encima amonestó al uruguayo.
Los últimos minutos del partido tuvieron a Argentinos con las más claras, pese al dominio territorial de Colón. A los 35, Lucas Rodríguez sacó un remate muy fuerte desde la puerta del área y la pelota pegó en el travesaño. Pudo ser goleada. Fue triunfo clave para el local, que necesita sumar para engrosar su promedio.

Comentá la nota