“Argentina no es exportadora de alimentos"

El analista Roberto Bisang advirtió que en el país, por la carga impositiva es difícil agregar valor a la materia prima, aunque es una necesidad abrir ese criterio.

Uno de los principales parámetros para el sector, que permite el planteo de objetivos, es el conocimiento y actualización de “Demanda alimenticia global. Tendencia y nuevos desafíos tecnológicos”, tema abordado por el analista Lic. Roberto Bisang.

Este catedrático e investigador de la UBA detalló los alcances actuales de la real y creciente demanda de alimento, por el ingreso de países en desarrollo al mercado comprador, en el cual también se da una mayor especificidad de necesidades, con productos más sofisticados y adecuados a cada consumo. En la misma línea se plantean crecimientos de demanda en lo referente a bioenergía, en desarrollo industrial, lo cual genera un mayor caudal de movimientos especulativos propios de la fluctuación de los precios, pero a la vez existe un crecimiento en las trabas en el comercio internacional, en un marco atractivo para los negocios, pero nada sencillo.

Ante todo esto, en el país la demanda interna de alimentos es muy fuerte y tracciona al propio mercado, que incluso puede soportar un nivel de precios similar al internacional, con lo cual a pesar de las dificultades, existe una invitación a insistir en este sector. Pero también hay un planteo que contraría el acceso multiplicado a la tierra, lo cual es un fenómeno compartido en todo el planeta, es por eso que la aplicación de tecnología se convierte en fundamental; y si bien en el país aún no es conflictivo, el acceso al agua y su dependencia en el mundo ya marca límites y es en eso en lo que deben trabajar los productores locales.

Hay cambios que se dieron en la última década, principalmente, como lo es la estructuración en cadenas de valor globales, lo que cambió el sentido del comercio mundial, por ejemplo, con el montaje de productos finales con partes de diferentes orígenes, lo cual también sucede en el caso de los alimentos. De allí que Bisang recomienda especializarse, hacer cambios estratégicos en la producción para orientar el comercio de lo que se produce, sin escapar a la certificación de normas de calidad, que es lo que asegura la salida externa y la mejora interna, a la vez, ya que “el agro es un insumo para productos sofisticados. Dejó de ser algo primario”.

Una verdad develada es que “Argentina no es exportadora de alimentos como siempre se dijo, ya que sólo el 15 por ciento de los alimentos con agregación de valor es lo que se exporta”, entonces si se tiene en cuenta que la mitad del comercio mundial es precisamente de alimentos, “ahí está la renta y no en la materia prima”.

Pero no es tan sencillo para los productores nacionales, ya que se da la contradicción de acumular más impuestos en el agregado de valor, es por eso que hay que seguir avanzando, sobre todo en las cadenas de la carne y de la leche, para reforzar los perfiles empresarios.

En diálogo con LA OPINION, Bisang comentó que “hay que cambiar las políticas sobre la base del consenso que los incentivos fiscales, impositivos, crediticios, vayan en una misma dirección sobre valor agregado y sofisticación; incluso mayor inserción internacional, sin restringir el mercado interno”. Encontrar dirigentes que vean esto así no es sencillo. “Muchos tienen esta mirada parcialmente, todavía no están dadas las condiciones, aparentemente si no hay un cambio de gobierno, para repensar esto desde cero. Parte de la institucionalidad privada va en esa dirección; y también parte de la pública. En algún momento desearíamos que ambas partes confluyan y tengamos una especie de lineamiento con esa base”, ya que al momento “hay intentos, pero no demasiado felices”.

Roberto Bisang sostiene sobre la estructuración de cadenas que se generó en los últimos años en Santa Fe, que es un avance interesante, sin embargo “esto tiene una restricción que son las legislaciones de corte nacional. Se avanza en la medida de lo posible, pero al ser en una provincia, no se puede tener el control de algunos lineamientos impositivos básicos que son los que en definitiva dan los incentivos a cada sector”.

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