El comienzo de la semana en el ISFD de Villafañe comenzó con la toma del edificio, en razón de que las autoridades se cerraron y evitaron siquiera considerar el tema que venían planteando los alumnos. Ayer, cuando todos se presentaron a lo que iba a ser un día normal de clases, el malestar llevó a la toma de la casa de estudios. La determinación fue de alumnos con el acompañamiento de padres.
El problema viene con una docente y el regente de la institución al que en principio los alumnos le plantearon los problemas que en todo momento intentaron minimizar y negar, pero la cuestión pasó a mayores porque hay una cantidad de alumnos que perdieron mesas de exámenes y con eso se le "caen" años cursados y en algunos casos la carrera.
A pesar de que se cree que del tema ya tenían conocimiento las autoridades educativas provinciales y que habrían emitido una determinación sobre el particular, la misma fue a parar a un cajón y los que debieron poner marcha atrás a la cuestión no lo hicieron.
Si la orden de "arriba" como se dice pudo haber existido, pero que no fue cumplida y en consecuencia se generó el inconveniente, los responsables en el Instituto de Villafañe tienen las horas contadas.
Lo cierto es que un número importante de alumnos y de padres que se encuentran juntos en la medida de fuerza, cerraron las puertas del edificio y le pusieron cadenas con candado para evitar que entren o salgan del edificio.
El nuevo escándalo en Villafañe pone al Gobierno Provincial como los responsables directos, en razón de que se venían sosteniendo situaciones irregulares con docentes en sus cargos y que ejercían su función en medio de muchos cuestionamientos.
En la tarde noche de ayer, el malestar que se vivía en la localidad de Eleuteria Roa era una olla a presión que en cualquier momento podía estallar, con todo el producto caliente que se generó y que los responsables prefirieron callar y manejar con autoritarismo.
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