A días de que se firmara el Acta de Inicio de Obra para la construcción del Centro de Disposición Final de Residuos Sólidos Urbanos en Mar del Plata, el ex Juez Enrique Arbizu dijo que le resulta “increíble que se afirme una utopía como la de que se construirá el nuevo predio de residuos para General Pueyrredón” ya que el nuevo espacio “no es ni más ni menos que otro basural a cielo abierto, por más que tenga tratamiento de lixiviados y venteo de gases”.
“Es que, después de mis experiencias vividas en diferentes acciones de amparo, fundamentalmente vinculadas con el derecho ambiental, entre los años 2004 al 2009, me resulta increíble que se afirme una utopía como la de que “se construirá el nuevo predio de residuos para General Pueyrredón””, explicó el ex funcionario judicial.
En ese orden, advirtió que son “cientos” los argumentos existentes “para echar por tierra tal esperanza” y para asegurar que es “una supuesta solución que traslada el grave problema de los residuos para mañana, o, a más tardar, pasado mañana”.
Según expuso, “el nuevo predio de recolección de residuos sólidos urbanos (RSU), no es ni más ni menos que otro basural a cielo abierto, por más que tenga tratamiento de lixiviados y venteo de gases”, tras lo cual detalló que “la construcción de dos celdas con doble membrana, planta de tratamiento de líquidos y venteo de gases es una obra de alta ingeniería, la cual, para iniciarse, se debe cavar “hacia abajo””.
“Debajo del predio a utilizarse, adquirido por el municipio, ex basural a cielo abierto (conocido como ex Venturino, si mal no recuerdo), hay tan solo basura. ¿Cómo se soluciona ello? ¿Van a retirar la basura todavía existente (plásticos, por ejemplo), convirtiéndose ya no en la construcción de un predio, sino en el intento de remediar el anterior? ¿O van cavar y sacar basura hasta llegar a napa limpia, transformando la obra en una excavación paleontológica?”, cuestionó.
En tanto, Arbizu reparó en que “dicho predio, de ser utilizable requiere la DIA (Declaración de Impacto Ambiental), la que no posee, sino tan solo una legalmente inexistente “Certificación de Impacto Ambiental”, sobre cuya dudosa validez no obtuviera justificación cuando quien escribe ejercía la magistratura, inclusive al reunirse personalmente con el Asesor de la Secretaría Provincial, y la misma Titular de Medio Ambiente”.
“Se manifiesta que la primera “celda” podría ponerse en funciones en un año, pero ¿y en el mientras tanto?”, se preguntó, y agregó: “La ciudad ya no posee un predio como basural a cielo abierto, sino me animaría a decir que ya se han afectado a muchos otros predios, a los caminos vecinales, a las napas acuíferas, a la tierra, al aire, y por sobre todas las cosas, a los derechos constitucionales de los vecinos, como el de la vida, la salud, etcétera”.
“Lo expuesto y tantas otras dudas que nadie responde, me convencen de que General Pueyrredón no tiene solucionado el problema de la basura”, concluyó.
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