Inspectores de la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA) clausuraron dos establecimientos con incumplimientos tributarios graves en esta ciudad.
Esa exigencia rige para empresas consideradas grandes contribuyentes, ya que facturan más de 10 millones de pesos anuales.
El titular de ARBA, Iván Budassi, aseguró que “esta modalidad de clausura automática rige para irregularidades serias y permite a nuestros fiscalizadores aplicar con mayor rigor las normas contra quienes incumplen sus obligaciones tributarias”.
Una vez que los inspectores de ARBA procedieron al cierre temporario del laboratorio, que en el último año obtuvo una facturación superior a los $ 20 millones, los responsables del mismo admitieron la irregularidad y decidieron tramitar en forma inmediata su inscripción como agente de recaudación y de ese modo los fiscalizadores de la Agencia de Recaudación procedieron a levantar la clausura.
En tanto que la firma mayorista de hierro y acero exhibió en 2013 ingresos totales por un monto mayor a los $ 90 millones y no cumplió con su obligación de registrarse como agente de recaudación, motivo por el cual se efectivizó el cierre temporario.
El código fiscal establece para este tipo de incumplimientos una sanción de clausura que puede ir de tres a diez días corridos.
El objetivo de este procedimiento, según explicó Budassi, apunta a “combatir distintas formas de evasión y busca fomentar el desarrollo económico equitativo, ya que permite avanzar con severidad contra quienes operan en la informalidad y ejercen una competencia desleal sobre los contribuyentes cumplidores”.

Comentá la nota