¿Quién preserva el patrimonio ferroviario de la ciudad?

Señora directora:

Próxima a celebrarse una nueva edición de la Fiesta del Trigo, que se desarrolla en el predio en cuyo epicentro se encuentra la ex estación de ferrocarril y otras edificaciones anexas, están a la vista las mejoras implementadas desde el mismo momento en que se decidió trasladar esta actividad a ese lugar.

No es menos cierto que algunas edificaciones se han convertido prácticamente en ruinas por imperio del vandalismo, que al parecer actúa desaprensivamente y por lo visto a lo largo del tiempo, sin límites.

En las primeras ediciones de la Fiesta en ese lugar todavía se podía ver el Galpón de Máquinas, una construcción histórica de 1886, con su tejado completo, que de a poco lo fue perdiendo. A pesar de que en la ex estación tenían su asiento dos reparticiones policiales, la sustracción de tejas se realizaba prácticamente bajos sus narices y a plena luz del día, quizá nadie lo recuerde, pero hubo un vecino que al ver la depredación se presentó ante la repartición policial de la Estación para hacer la denuncia, el oficial que lo recibió le dijo que para hacerla efectiva debía llevar la "escritura del dominio" (sic).

Hoy apenas quedan algunas tejas del lado de la avenida, seguramente se salvaron porque encontraron una opción más accesible, se trata del edificio que está a un costado y que alguna vez albergó a la delegación de la Policía Federal. En un año (o menos) le fueron sacadas todas las tejas, convirtiéndolo en una ruina. ¿Qué queda hoy día? El edificio central, promocionado e inaugurado en algún momento como centro cultural, hoy se lo ve abandonado, por lo que parece, no hay repartición policial alguna en ese lugar. ¿Cuánto tiempo pasará para que sus tejas comiencen a desaparecer? Seguramente no mucho, y con ello se sumen algunas imágenes más por si Rubén Pinella y Jorge Pousa deciden realizar una nueva versión de su libro "Abandonos", cuyo prólogo reza la siguiente sentencia: "La falta de compromiso social, de ideologías y el individualismo hicieron posible el abandono que vivimos en Tres Arroyos".

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