Tras el encuentro con el comisario mayor Gustavo Maldonado, el jefe de Gabinete, Gustavo Mena, anunció que aceleran los tiempos para la puesta en marcha de la Guardia Urbana y de 150 cámaras.
Lo confirmó el jefe de Gabinete, Gustavo Mena, luego de una reunión que mantuvo, en Alsina 65, con el jefe regional de la policía bonaerense, comisario mayor Gustavo Maldonado, de la que también tomó parte el subsecretario de Gobierno y Protección Ciudadana, Andrés Castillo.
Maldonado relativizó en cierta medida la ola de robos, al asegurar que sí hubo una mayor repercusión pública de algunos hechos puntuales y, por el contrario, instó a la población a comprometerse con el uso del 911 y evitar la compra de objetos de procedencia dudosa.
En el encuentro también iban a estar presentes el intendente Gustavo Bevilacqua y el superintendente de Seguridad Interior Sur de la fuerza bonaerense, comisario general Abel Maggi, aunque ambos debieron viajar a último momento a Buenos Aires y La Plata, respectivamente.
Mena calificó de "habitual" el cónclave y dijo que permitió hacer un análisis de la situación de seguridad en la ciudad.
"Tratamos de entender y escuchar la problemática que nos trasmite la policía, de apoyarlos y ofrecerles los medios materiales a nuestro alcance, para operar desde lo político e institucional", explicó.
En ese contexto fue cuando declaró que se están apurando los términos para la puesta en servicio de la Guardia Urbana, a la que calificó como "muy importante" en el objetivo de colaborar con las fuerzas policiales, y anticipó que en 45 días (posiblemente a fines de mayo) estarían operativas las 150 cámaras de seguridad recientemente licitadas.
"Esto es un esfuerzo compartido entre el municipio y la policía, que también esperamos sea acompañado por el Poder Judicial", expresó.
Piden mayor compromiso vecinal
El comisario mayor Gustavo Maldonado aseguró que en las últimas horas se han realizado varios allanamientos en relación con los robos domiciliarios, muchos de ellos bajo la modalidad de "patachorros", por el mecanismo de los delincuentes para acceder a los inmuebles luego de romper aberturas a patadas.
En ese sentido, aseguró que el robo de electrodomésticos --televisores, LCD, computadoras y equipos de audio-- cierra su circuito delictivo con los propios vecinos que aceptan adquirir esa mercadería que, presumen, de origen dudoso.
"Por eso llamamos a un compromiso social y comprometemos a los vecinos para que llamen al 911 ante cualquier situación sospechosa que detecten. Aunque la llamada sea anónima, igual sirve para tener elementos de prueba y lograr que intervenga la Justicia", explicó.
El jefe policial reconoció la falta de personal y de vehículos, considerando que su incremento permitiría disponer de una "mayor presencia policial" y, de ese modo, disuadir el delito.
También abogó por la creación de la escuela de policía en la ciudad, aunque esta medida no está definida porque sólo menos de la mitad de los 200 inscriptos están aptos para ingresar.
"Lo que hay que asumir es que el delito no va a desaparecer por tener más personal, porque los delincuentes siempre encuentran la manera de generar alternativas para seguir robando", aseguró.
Consultado sobre la posible existencia de "zonas liberadas", atendiendo que hay semanas donde los delitos se concentran en determinados barrios, Maldonado negó enfáticamente esa posibilidad, explicando, sin embargo, que los ladrones pueden "trabajar" conociendo el movimiento de los móviles policiales.
"La división de la ciudad en cuadrículas nos permite asignar patrulleros con una periodicidad en su recorrido. Si el delincuente conoce ese movimiento calcula cuánto tiempo tiene para robar. Por eso un llamado vecinal que nos alerte de gente en actitud sospechosa colabora con la policía para sorprenderlos en flagrancia", añadió.
Admitió, no obstante, que la presencia policial puede ser "más notoria" en algunos sitios que en otros, pero que desde la Departamental se monitorea para que los patrulleros mantengan una determinada frecuencia de recorridas.
Los de siempre. En lo que va de 2013 se aprehendieron a 481 personas, de las cuales más del 70% son menores de 30 años y la mayoría tiene "apellidos conocidos" por reincidencia. "Nos preocupa la crisis de valores sociales y que tantos jóvenes tengan su expectativa de vida en el delito. Son personas que necesitan se les brinde otra salida", opinó el comisario mayor Gustavo Maldonado.

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