Son las 63.987 ha de campos jachalleros y vallistos que el Gobierno expropió en 2008 antes que fueran rematadas a bajo precio. Hay indicios de buenos recursos hídricos.
El campo supera en superficie a todo el Gran San Juan, ya que Chimbas, Rivadavia, Rawson, Santa Lucía y Capital suman 59.100 hectáreas. Igual, el INTA aclaró que no todo el terreno es cultivable.
En tanto, en las próximas semanas, el Centro Regional de Aguas Subterráneas le entregará a Hidráulica un informe sobre la disponibilidad de agua que hay en esas tierras, y aunque los resultados están aún bajo siete llaves, fuentes calificadas hablaron de ‘’volúmenes satisfactorios’’.
‘’Llevamos 15 salidas a terreno en este último año, y no hay elementos que a priori nos indiquen que vamos a tener problemas con el olivo o el almendro, que son sensibles al frío. Lo que sucede es que hay dentro del campo zonas con serranías, unas con pedemonte, otras medanosas y zonas que se ven fértiles, por lo que hay que establecer bien que lugares sirven para cada cultivo’’, explicó Facundo Vita, unos de los coordinadores del proyecto y que pertenece a la Unidad Experimental del INTA. El profesional detalló que ya se relevó casi el 55% del terreno (realizaron una cuadrícula de referencia) y que en unos dos meses quedará listo el trabajo de campo.
También han colocado, para ajustar los datos, una estación agrometeorológica y 40 sensores de temperatura, que permitirán hacer un mapeo global de la zona. ‘’Queremos saber cuáles son las limitantes para cada cultivo, pero siempre apuntando a que tengan bajo impacto de mano de obra, por la distancia que hay a los centros urbanos’’, agregó Vita.
Campo recuperado
El Ejecutivo local casi que ‘’descubrió’’ Caballo Anca en vísperas de la construcción de la ruta 150 y puso el ojo en ese campo del Valle del Río Bermejo cuando se enteró que iba a ser rematado en 160.000 pesos, una cifra que, por las características del suelo, resultaba irrisoria, a decir de las autoridades competentes. Claro, ‘’justo’’ esta transacción ocurría previo a que se ejecutara la megaobra vial y también sabiendo de antemano que en unos años iba a haber un tendido eléctrico (se culminó en 2012).
Así las cosas, el Gobierno decidió declararlo de ‘’utilidad pública’’ y expropiarlo. Ahora el campo tiene una flamante vía de acceso y hay electricidad al alcance de la mano, lo que permitiría obtener agua del corazón de la tierra.
Tras cartón, el propio gobernador Gioja hizo público sus intenciones de explotarlos agrícolamente y también que goce de un perfil ganadero. Ahí fue que, a mediados de febrero del año pasado, firmó el Gobierno provincial un convenio con el INTA y el CREAS para saber las chances agrícolas concretas de ese campo.
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