APUNTAN A LA APLICACIÓN DE POLÍTICAS PARA MEJORAR LA SITUACIÓN DE TRABAJADORES RURALES

Una realidad que parece condenada a la pobreza es la que describe el informe final de Jorge Paz sobre la Caracterización del Mercado laboral Rural en el NOA, presentado por las autoridades del Ministerio de Trabajo la semana que pasó en el Centro Cultural América. Como solución, entre otras, propuso incentivos y políticas que permitan a los hijos de estos trabajadores a encontrar mejores alternativas a futuro
Entre los factores que más destacó en su estudio, Paz apuntó a la necesidad de elevar los niveles educativos de niños y jóvenes de las familias que tienen como cabeza a un trabajador rural, a fin de poder mejorar las alternativas que impliquen una mejoría en los ingresos de los trabajadores. De hecho, y como se entiende sucede en el sector, describió que en estas familias se puede detectar "un porcentaje más elevado de niños y jóvenes que trabajan".

Y es que "los bajos y volátiles ingresos, los altos niveles de pobreza, la gran inestabilidad provocada por puestos de trabajo no registrados", hacen que se deba recurrir "al trabajo infantil y adolescente como una estrategia de superación de situaciones de extrema carencia".

Otra característica del trabajo rural en la actualidad descripta por Paz que a su vez se constituye en motor de un círculo vicioso es que "el temprano inicio en el mercado laboral impide la completitud de los niveles educativos respectivos provocando un proceso de trampa de baja productividad e ingresos".

"Los jóvenes se agrupan mayoritariamente en tareas que requieren baja calificación, principalmente de tipo operativa. En la medida en que esto se combine con la baja o nula asistencia a una institución educativa, este factor puede actuar como una trampa de ingresos bajos y pobreza familiar a futuro".

La situación no es menor si se tiene en cuenta que en el NOA se concentra el 16% de los trabajadores rurales del país (según estimaciones), porcentaje que involucra a 165.369 personas. Además, según Paz, el 47.3% de los trabajadores rurales del NOA son cabezas de hogar y residen en hogares con más miembros que el resto de los hogares de familias que no son del sector. Estimó así que "cerca del 7.2% de la población del NOA", dependería del sector.

De ese total, quienes se desempeñan en el sector "perciben remuneraciones un 15% más bajas que las de los trabajadores de otros sectores de la economía".

Propuestas

Paz sostuvo en su trabajo que "cualquier tipo de mecanismo que permita suavizar un (reducido), consumo de los hogares contribuiría a romper un círculo vicioso de entradas tempranas al mundo del trabajo, abandono escolar, bajos ingresos, pobreza, escaso bienestar, necesidad del trabajo infantil y adolescente". Apunto a profundizar en el conocimiento de las tareas de niños y jóvenes, "siendo conveniente que el Gobierno impulse operativos de identificación del trabajo infantil y adolescente y garantice que las tareas que se encomiendan a los niños sean seguras, decentes, adecuadas a su edad".

Añadió que muchos de estos chicos que trabajan lo hacen acompañando a sus padres y muchas veces ese acompañamiento se realiza por falta de posibilidades y oportunidades de poder dejar los hijos a buen resguardo. "La puesta en marcha de jardines maternales podría ser una solución interesante al problema de la participación de los chicos en el mercado de trabajo".

Comentá la nota