El proyecto logró sortear el obstáculo que había impedido que el proyecto pudiera ser tratado y aprobado en la sesión plenaria del Concejo del jueves pasado.
El expediente tiene como pilar un convenio firmado meses atrás entre el Departamento Ejecutivo y cámaras de la pesca, que se comprometieron a aportar casi 9 millones de pesos para financiar la reparación de calles (unas 93 cuadras) en la zona del puerto, donde se encuentra instalada la mayoría de las fábricas, saladeros, almacenes navales y otro tipo de establecimientos ligados a la industria pesquera.
El acuerdo entre el Ejecutivo y las empresas del puerto establece que éstas aportarán fondos mediante un régimen de contribución por mejoras para que el municipio pueda desarrollar un plan de obras en el barrio, que no tendrá costos para los vecinos residenciales. Un punto central del proyecto se refiere al tratamiento que la comuna le otorgaría a una deuda que arrastran las empresas, generada por su negativa a pagar la Tasa de Inspección Veterinaria.
Un reciente dictamen de la Contaduría municipal aceptó los argumentos de las firmas que aducían que la aplicación del tributo era abusiva ya que había sido impuesto sobre toda la materia prima que ingresó al Partido, cuando en realidad, sólo podía gravar a la destinada al consumo humano dentro de la ciudad. Tras hacer este reconocimiento, el proyecto crea un régimen pago para la deuda, estableciendo que las empresas que abonen la contribución para el arreglo de calles antes del 30 de julio quedarán eximidas de su compromiso por lo que pudieran adeudar de la ya inexistente Tasa de Inspección Veterinaria.
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