El tratamiento de la ley demandará al menos un mes. El PJ promete escuchar todas las opiniones en el debate.
El oficialismo ratificó ayer su vocación de dar “un amplio debate” para “lograr los consensos” que permitan una aprobación sin escandaletes. En el contexto inmediato están las tomas de los edificios escolares encabezadas por el movimiento estudiantil Secundarios Arriba, que pedían –entre otros puntos– cambios en el texto de la norma. Otros grupos de jóvenes mantenían hasta ayer un “acampe” en la puerta de la Unicameral; pero luego optaron por una marcha.
El presidente provisorio del Poder Legislativo, el peronista Sergio Busso, defendió el proyecto que el gobernador Schiaretti envió para su tratamiento, y que tomará “estado parlamentario” el miércoles próximo. Sostuvo que el Consejo de Políticas Educativas –integrado por el Ministerio de Educación, las universidades y los gremios docentes– lo vienen debatiendo desde hace más de un año.
En este sentido, aseguró que se garantizará la expresión de todos los actores que intervienen en la discusión pública por la nueva ley. “Siempre habrá sectores que no participan del debate previo. Ahora, en la Legislatura, la discusión será distinta, y nuestro norte es generar los consensos necesarios y que todos participen”, prometió Busso.
Desde la oposición, varios legisladores piden, en cambio, que se postergue el debate. “No hay apuro en aprobar una nueva ley. La actual tiene 17 años”, remarcó Liliana Olivero –Izquierda Socialista–, una de las legisladoras que tendrá un rol importante en el proceso de tratamiento: es vicepresidenta de la Comisión de Educación.
Coincidió Soledad Calvo Aguado , representante de la UCR en Educación: “Nos quieren hacer correr innecesariamente una carrera contra el tiempo. Esta ley es para los próximos 20 años, y hay que estudiarla y debatirla sin presiones”, dijo.
Agenda. El texto remitido por el ministro Grahovac será derivado a tres comisiones, que lo analizarán en conjunto: además de Educación irá a Economía y Legislación General.
Para Busso, los cuestionamientos puntuales a la ley no tienen sustento. Ayer, Schiaretti ratificó que la enseñanza religiosa será opcional y en horario extraescolar, por lo que –entiende el legislador– no hay polémica posible.
Al mismo tiempo, defendió los aportes de privados y las pasantías. Sobre éstas dijo que son fundamentales para incorporar al mercado laboral a los jóvenes. De las donaciones particulares, entiende que el Estado no puede rechazar, por ejemplo, un terreno para levantar una escuela.
“Lo único que no vamos a permitir durante el tratamiento es que se falte el respeto o se violente el debate”, dijo Busso.
El camino en la Unicameral
Miércoles. Formalmente, el proyecto de ley ingresa a la Unicameral el miércoles, día de sesiones.
Anexos. El texto es el mismo que parió el Ministerio de Educación. Se adjuntan las sugerencias.
Un mes. El oficialismo cree que en ese plazo el debate en comisiones estará concluido.
Amansadora. Se escucharán a todos los actores educativas. No quiere decir que se introducirán cambio. Eso dependerá de cómo se dé el debate.
La oposición. Varios legisladores piden la postergación del análisis hasta el año que viene.
Aprobación. La nueva ley educativa se aprobaría el 22 ó 29 de diciembre, de acuerdo con los cálculos preliminares del peronismo.
Vacaciones. Arrancan el 17/12.

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