Se presentó, el pasado viernes en la capital entrerriana, la patinadora Mariángeles Mantuano campeona del mundo en categoría seniors. La bonaerense encabezó, junto a su entrenadora María del Carmen San Juan, una clínica de la disciplina en el Atlético Echagüe Club.
En tono amable y soportando el cansancio de todo un día entrenamientos en el Atlético Echagüe Club (AEC), Mariángeles Mantuano charló con EL DIARIO y contó cómo se siente conseguir una medalla dorada y cuánto tuvo que trabajar para subirse al podio.
EN PRIMERA PERSONA. Como toda una apasionada, Mariángeles comenzó a patinar desde muy pequeña. Sólo tenía tres años cuando encontró en su casa un par de patines y fue su abuela, quien cansada de verla dar vueltas por la calle, decidió anotarla en un club de barrio donde dio sus primeros pasos en el deporte. Allí creció y se formó tomando todas las actividades como un juego, hasta que un día decidió cambiarse de entidad (se “mudó” a Velez Sarsfield) para continuar con el largo camino a la coronación mundial. Si bien ser campeona del mundo siempre estuvo entre sus deseos más preciados, Mariángeles fue de a poco. Soñando corto y haciendo mucho. “Se empieza a tomar consciencia de lo que son las competencias recién cuando pasas la etapa de la niñez, y más en mi caso que comencé siendo realmente muy chica”, contó al principio de la entrevista la representante del Fortín. Y siguió: “Cuando ves otros objetivos en tu carrera es cuando uno tiene la obligación de dedicarle más esfuerzo y más entrenamiento”. Recordando sus comienzos, la bonaerense contó: “Empecé en un club de barrio y a los 8 años me cambié a Vélez. Aún paso por la entidad donde arranqué y me acuerdo de todo, a veces me dan ganas de entrar pero sigo caminando”, aseguró con brillo en la mirada.
Saliendo de la niñez y convirtiéndose en adolescente, Mariángeles como todos los atletas, tuvo que dejar de lado muchos momentos importantes pero sin arrepentirse contó: “Son elecciones y uno tiene que ir dejando muchas cosas en el camino, tratando de combinar todo para poder hacer lo que me gusta y encontrarme con amigos o estar con mi familia. Me acuerdo que tenía que elegir entre el viaje de egresados y un mundial, me quedé con el mundial”. “Uno trabaja tanto y hace mucho esfuerzo para estar en la actividad que cuando llegan los momentos importantes no dudas y optas por el deporte”, agregó Mantuano.
Siguiendo con los recuerdos, la patinadora se animó a revivir sus primeras competencias y aseguró: “Me acuerdo que cuando era chica, participé de un torneo, yo estaba tan emocionada y entusiasmada que empecé a bailar sin la música. Es una anécdota que me quedó grabada para siempre”. Y agregó: “De todos los torneos siempre queda algo, lo más importante es la experiencia”. Por otra parte, la representante de Vélez Sarsfield afirmó: “Para mi primer nacional tenía nueve años y lo viví de una manera única. Ese torneo tiene un valor muy especial para mí, lo gané en libre y hasta hoy me acuerdo de ese instante”.
EL PASO DEL TIEMPO. Los años siguieron su curso y la encontraron de la misma manera: patinando. Las competencias comenzaban a tener otro saber y Mariángeles Mantuano supo que era hora de exigirse un poco más: “El primer mundial fue en el 2002, yo era muy nueva en todo eso y era mi primera experiencia. Estaba con la expectativa de todo y a la hora de competir el resultado estaba bien, después de eso empecé a querer superarme año a año y me puse objetivos más claros”, aseguró la bonaerense. Llegó el momento del título más importante de su carrera y al recordarlo se sucedió algo muy parecido a ese momento, emocionada contó: “Veníamos de muchos años trabajando y estando muy cerca, con un subcampeonato en el 2011. Entrené mucho y cuando salió en la pantalla mi nombre con el puesto uno estallé de alegría”, a lo que agregó: “Corrí a abrazar a mi entrenadora e intenté comunicarme con mi familia para contarles lo que había pasado”. “En este momento pienso y me emociono, pensas en todo lo que viviste y te das cuenta que llegaste a lograrlo”, aseguró volviendo el tiempo atrás.
EL VIAJE A PARANÁ. “Me encanta venir, tengo muy buena relación con todas las chicas de acá es por eso que cuando puedo viajo”, expresó Mantuano en referencia a su presencia en la capital entrerriana. “Con las chicas de Paraná siempre tuvimos buena relación y los chicos están abiertos a escuchar nuestros consejos para seguir aprendiendo. Lo mejor de todo es ayudarlos para que ellos puedan mejorar”, afirmó la patinadora. Y cerró: “el patín es parte de mi vida, lo elijo y es donde me siento más segura en la vida”.
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