El abandono y vaciamiento que han sufrido las instituciones estatales en los últimos años es acompañado por una situación de extrema precariedad laboral y salarios de miseria, quedando una gran parte de los/as trabajadores/as bajo la línea de pobreza.
En este contexto de desprotección, las trabajadoras sociales deben enfrentar cotidianamente el desarrollo de su práctica profesional, con condiciones de trabajo inestables y precarias. La precariedad laboral en la que se encuentran (bajos salarios, planes de empleo, contratos temporarios, sin derechos laborales) implica inestabilidad, ilegalidad y desprotección. Junto con esto una falta de reconocimiento y jerarquización de su práctica profesional, afectando las tareas sociales que desarrollan con gran parte de la población.
Es necesario construir instituciones estatales basadas en la noción de derechos, en el respeto por el trabajo digno, con la cantidad de personal necesario para afrontar la situación social actual, con recursos disponibles para garantizar respuestas efectivas y duraderas, con prácticas donde la condición humana constituya una garantía.
Por lo expresado, manifestamos nuestro apoyo a los reclamos de las trabajadoras sociales y auxiliares de trabajo social de Tandil, sus reclamos constituyen el pedido de quienes queremos un Estado de todos/as y para todos/as, capaz de impulsar políticas sociales universales y de calidad, sostenidas con recursos humanos reconocidos en su condición de trabajador y profesional.
Centro Social y Cultural LA VÍA
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