Luego de que se reunieran el miércoles referentes de la CTA de la zona norte de la provincia con obreros y familiares del aserradero Bossetti, de la firma chilena Alto Paraná y propietaria de la ex Pérez Companc, decidieron evitar el cierre de la planta y rechazar cualquier tipo de reconversión como había anunciado el gerente de Asuntos Legales de la firma, Adrián Lerer.
Por su parte, uno de los obreros resaltó que tiene 17 años de antigüedad en el aserradero, “entré porque mi papá era obrero de la planta, él trabajó 35 años acá. Para nosotros era un orgullo esta empresa. Alto Paraná no tiene idea de lo que significa para toda nuestra zona este lugar, sobre todo cuando era Pérez Companc”, expresó. En tanto, un grupo de esposas de estos trabajadores anticiparon que comenzarán a organizarse para sumarse de manera más activa a la lucha de sus maridos, “estamos muy preocupadas, ya sabemos lo que significa esta decisión de la empresa, ya vimos lo que pasó primero con los motosierristas y después con el resto de los obreros de los que se fue desprendiendo Alto Paraná, como si fueran cosas”.
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