El Gobierno Municipal firmó ayer con la organización solidaria Techo el convenio que concreta el aporte de 120.000 pesos por parte del Municipio, para contribuir con el financiamiento de la construcción de viviendas que la ONG está llevando adelante desde hace una semana en los barrios Nahuel Hue y Nuestras Malvinas en la ciudad. Ya se terminaron 25 casas.
Con la presencia de la intendenta María Eugenia Martini, el acuerdo fue firmado por el presidente del Instituto Municipal de Tierra y Vivienda para el Hábitat Social (IMTVHS) Jorge Paolinelli y el Director Ejecutivo de la asociación civil Techo Argentina Virgilio Alberto Gregorini, con el objetivo central de colaborar para “erradicar los asentamientos y mejorar la calidad de vida de miles de familias por medio de la promoción de comunidades sustentables”.
En concreto, el convenio formalizó el aporte económico de 120.000 pesos con los que el Gobierno Municipal colabora para la financiación de la construcción de 52 viviendas en la ciudad. Además, el IMTVHS se compromete a brindar a la ONG acceso a información para el desarrollo del proyecto y a colaborar en relevamientos.
También acompañaron la firma los Coordinadores Regionales de Expansión Territorial de la organización civil, María Delia Porta y Pablo García Lazo, que contaron que ya se concluyó con la primera etapa de trabajo, que incluyó la terminación de las primeras 25 casas, y ayer las cuadrillas de voluntarias iniciaron la segunda etapa. “La gente de los barrios está muy contenta —relató Porta—, y hay familias que participaron de la construcción de sus viviendas que les gustó tanto que se sumaron a esta segunda etapa”. “A medida que pasa el tiempo se suma cada vez más gente”, remarcó.
Además, destacaron la colaboración constante de la Secretaría de Desarrollo Humano de la Municipalidad, que aportó alimentos, coordinación con el área de Obras y Servicios Públicos y colaboración en la logística.
Techo es una organización presente en Latinoamérica y el Caribe que busca superar la situación de pobreza que viven miles de personas en asentamientos precarios, a través de la acción conjunta de sus pobladores y jóvenes voluntarios, promoviendo el desarrollo comunitario. Su modelo de trabajo se basa en la colaboración de vecinos y voluntarios.
En esta primera etapa de trabajo, a través de la construcción de viviendas, se responde a necesidades prioritarias y urgentes, pero el trabajo se complementa en la etapa subsiguiente con acciones de promoción de la salud, la educación, el empleo y el fomento productivo y, en una tercera fase, con el trabajo para lograr soluciones definitivas vinculadas a la regularización de la propiedad, los servicios básicos, la infraestructura comunitaria y el desarrollo local.

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