¿Por qué no hay un programa permanente de educación vial, en la plazoleta Gálvez?

Entendemos que es fundamental la reactivación de la plazoleta Juan Gálvez, refaccionada hace dos años, para orientarla hacia el propósito con el que fue creada, es decir, la educación vial de los niños rojenses
Creada como plazoleta pública primero, y luego como plazoleta destinada a la educación vial, la plazoleta "Juan Gálvez" es, lamentablemente, uno de esos casos paradigmáticos que permiten un fluir casi ininterrumpido de planes y proyectos, escasamente concretados. Es un poco como cuando, en épocas electorales, se habla de aprovechar nuestro río: grandilocuentes discursos y maravillosos proyectos que, lo demuestra la realidad, siempre quedan en nada.

Esto viene a colación de que, como es de público conocimiento, en el marco de las actividades enfiladas por el gobierno local a efectos de fomentar el respeto a las normas viales, fue instalada hace algunos días en nuestra ciudad la pista de educación vial de la firma Cooperación Seguros. Esta pista, una estructura científicamente diseñada que reproduce un trazado urbano a escala, con semáforos y señalizaciones, está destinada a la educación vial de niños de 5 a 7 años.

Los chicos se movilizan por el trazado en kartings a pedal o en triciclos, según su edad, y bajo la supervisión de los inspectores municipales de cada distrito visitado, y los operadores habituales del programa, reciben información práctica y didáctica sobre las normas viales.

El propósito es que los chicos, normalmente más receptivos a comprender la necesidad de respetar las leyes de convivencia, obren luego como agentes multiplicadores. O, en todo caso, que no cometan las mismas tropelías viales que sus progenitores...

Hasta aquí, todo perfecto. En efecto, nada hay de cuestionable en el excelente programa diseñado por los amigos de Cooperación Seguros: su desarrollo es ejemplar, la estructura operativa y logística es envidiable, su concepto simple y bien direccionado, y su propósito e intención obviamente incontrastables. Lo que nos preguntamos, y con nosotros hacen lo mismo muchos rojenses -pero muchos, eh- es por qué razón, teniendo en nuestra ciudad una maravillosa plazoleta destinada específicamente a la educación vial, no se utiliza. Volvemos a lo de antes: cada tanto se anuncian planes y proyectos referidos a nuestra "Juan Gálvez"; cada tanto se anuncian y/o se concreta, inclusive, alguna acción tendiente a su refaccionamiento. Inevitablemente se dice que ahora será el momento en el que se desarrollará un proyecto de educación vial en conjunto con las escuelas, bla, bla, blá... Esto, que sí es lo decisivo, queda invariablemente en la nada.

LA PLAZOLETA

ESTÁ EXCELENTE

Como se sabe, hace un par de años, luego de que el paso del tiempo se hiciera sentir en los sectores del trazado para educación vial de la plazoleta Gálvez, la asociación civil GTres le dió forma y concretó un proyecto de restauración que, incluso, fue presentado formalmente en el marco de una reunión comunitaria.

Hasta ahí, como decíamos antes, muy bien. La plazoleta quedó prolija, limpia, bien pintada y su trazado "urbano" está impecable. Lo lamentable es que -hace ya algún par de años, insistimos- también fue anunciado un proyecto de educación vial en conjunto con las escuelas, bla, bla, blá...

Por supuesto, nunca se hizo nada en ese sentido. Por cierto, reiteramos que esto no significa que menospreciemos las acciones que se están llevando adelante en materia de concientizar a la comunidad en materia vial: nada más lejos de nuestras intenciones.

Simplemente, repetimos nuestro cuestionamiento, que comparten muchos rojenses: si ya contamos con una pista de educación vial en perfectas condiciones, ¿por qué razón no es posible implementar un programa continuo y permanente de educación vial, aprovechando una excelente infrastructura...? En este sentido, entendemos que es fundamental la reactivación de la plazoleta Juan Gálvez, para orientarla hacia el propósito con el que fue creada, es decir, la educación vial de los niños.

No debe ni puede ser tan difícil, suponemos nosotros, desde nuestra ignorancia optimista, generar un proyecto educativo desde el gobierno municipal, a través de las áreas específicas, para que los niños que asisten a los establecimientos escolares del distrito puedan aprovechar ese espacio didáctico.

Repetimos, por si no se entiende: estuvo muy bien lo de la pista de educación vial de Cooperación Seguros, fue excelente el desarrollo del programa, por el cual pasaron centenares de chicos. Y también, por supuesto, estaremos apoyando toda iniciativa del gobierno local en materia de educación vial y toda acción que tienda a generar conciencia en la comunidad al respecto de la necesidad primordial de respetar las normas viales. De hecho, acciones de ese tipo hemos solicitado en infinidad de notas editoriales e informes especiales.

Lo único que no entendemos es por qué, contando con un espacio realmente magnífico para tales fines, no hay un programa permanente de educación vial en nuestro distrito.

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