¿Por qué molesta tanto la buena estética del Intendente Miguel Lunghi?

Sentado frente a mi, con tono reposado y seguro, dice "Si votaran los turistas...", insinuándome que los turistas ven un Tandil diferente al que vemos los tandilenses. Lo cierto que cuando uno vuelve de viaje ha nuestra ciudad, descubre imágenes que por ser cotidianas no ve.
Recorrer los principales paseos es advertir que se está en un lugar cuidado. No digo soñado, sino cuidado para que todos puedan disfrutarlo. Sus parques y paseos están embellecidos.

Coincidamos que éste es el paraíso, desde siempre. No sé equivocó aquel hombre que corrió a los verdaderos dueños de éstas tierras, al afirmar que llegaría a ser próspera.

Lo que no comprendo es ¿por qué molesta tanto la buena estética de la gestión Lunghi, a los opositores, detractores y a todos aquellos que no tienen la misma ideología del Intendente?.

Alguna vez, deberíamos hacer una profunda revisión de éstos sentimientos mezquinos y sin dejar de criticar positivamente las imperfecciones y necesidades no resueltas, resaltar los logros que benefician a una ciudad que a crecido cuali y cuantitativamente de manera sorprendente.

En épocas electoras, pareciera, que todo está permitido. Sin embargo, el pueblo ha crecido y sabe discernir.

Critiquemos con fundamentos. Apostemos a la superación. Y escuchemos atentamente, para saber quien es quien. Si llega el momento del cambio, que todo lo bueno logrado no caiga en saco roto, sino que se capitalice para seguir creciendo. Si hay continuidad en la gestión, exijamos que sigan trabajando para el bien común. De todas maneras, miremos hacia atrás y comprobaremos donde y cómo estamos hoy.

Aclaro públicamente que no soy ni peronista ni radical. Cómo ciudadano y periodista sugiero interpretar los mensajes, en tiempos encontrados.

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