La Cámara provincial deberá resolver la situación de los dos detenidos por el ataque al penitenciario.
A pesar de los delicados momentos que atravesó durante el presente mes luego del cobarde ataque del 7 de julio, Pablo Mellado salió del cuadro crítico en que se encontraba y “empezó a tener una reacción positiva, le sacaron la asistencia respiratoria”, explicó el abogado querellante Gustavo Lucero.
Por el hecho delictivo, permanecen encarcelados Nelson Karin Riquelme y Hugo Hernán Rosales, quienes fueron procesados por el delito de lesiones gravísimas doblemente agravadas por alevosía y la condición de policía de Mellado. Sin embargo, la defensa de los imputados se mostró en desacuerdo con la postura del juez de Feria Leandro Nieves e interpuso una apelación. Por este motivo, se convocará a una audiencia para que las partes desarrollen sus posiciones sobre el procesamiento y la prisión preventiva dictada por el magistrado interviniente.
Lucero recalcó a este diario que Mellado, en forma casi milagrosa, exhibió una positiva recuperación y que los médicos que lo asisten confían en que “empiece a alimentarse por cuenta propia”.
La alevosía fue incorporada al auto de procesamiento por las características del ataque: se destacó que Riquelme sorprendió a la víctima por la espalda y la golpeó con un hierro en la cabeza. Asimismo, se indicó que Rosales agredió al penitenciario con puños, puntapiés y una botella cuando estaba en el piso inconsciente. Para Nieves, no tuvo oportunidad de defenderse.
Otro punto que se consideró en la resolución judicial fue la condición de policía de Mellado, que habría desencadenado el cobarde accionar.
Para los querellantes, la alevosía se manifiesta en las múltiples lesiones provocadas al penitenciario y el tiempo que permaneció internado en coma farmacológico y asistido por un respirador automático.
En cuanto a la prisión preventiva, para el magistrado existe un peligro cierto de fuga y por ese motivo se dictó la medida. También se avanzó con un embargo por 25.000 pesos para cada uno de los procesados.
Mellado, de 27 años, fue atacado en horas de la mañana, cuando regresaba a su casa. Fue interceptado por una patota que lo agredió y que lo dejó tirado en plena calle. Su hermano menor caminaba junto a él y alcanzó a escapar.
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