El gobierno provincial confirmó ayer la existencia de 16 casos de dengue en Corzuela, donde de inmediato se constituyó el ministro de Salud, Francisco Baquero, junto a su equipo de colaboradores, para tomar conocimiento de la situación de los enfermos, determinar dónde contrajeron el virus y disponer medidas dirigidas a evitar que el foco se propague infectando a más personas.
La noticia sacudió a Corzuela y generó inquietud, aunque las autoridades sanitarias buscaron tranquilizar a la población y remarcaron la necesidad de no descuidar las medidas domésticas preventivas, sobre todo las relacionadas con la eliminación de elementos que puedan acumular agua y favorecer la reproducción del mosquito transmisor.
Desde otras provincias
Según el informe difundido por el Ministerio de Salud, de los 16 casos, tres fueron confirmados por un estudio específico (el método antígeno NS 1) y los demás por nexo epidemiológico, es decir por tener síntomas compatibles con dengue y ser parte del círculo próximo de personas de los enfermos sometidos a análisis.
El director provincial de Epidemiología, Mario Echeverría, dijo que los pacientes "se infectaron en otras provincias por lo que hasta el momento sólo hay circulación viral en la Corzuela", de acuerdo a lo que señala el reporte de prensa enviado a los medios desde Casa de Gobierno.
El mismo informe señala que "ante la primera confirmación, el Ministerio de Salud procedió al bloqueo de foco correspondiente, fumigación con termofumigadoras y fumigadoras espaciales en la zona de residencia de los pacientes confirmados. Asimismo se extremaron las medidas de prevención y se realizó un operativo de descacharrado y se trató con larvicidas los reservorios de agua para consumo humano".
Temor a un brote
Las autoridades del Ministerio de Salud también coordinaron acciones con el intendente local, Gabriel Ninoff, y ordenaron que en el hospital se habilite un consultorio para los pacientes con síndromes febriles, el que estará separado del resto. También se dispuso acondicionar una sala de aislamiento para posibles nuevos casos confirmados.
En la localidad la aparición del foco generó temor, ya que Corzuela tuvo casos de dengue en el brote epidémico de 2009, y quienes fueron infectados en aquella ocasión guardan el lógico miedo a volver a enfermarse, esta vez con una cepa distinta del virus, y que ello derive en un cuadro de mayor gravedad que el del dengue clásico.
Por eso, Salud Público inició también estudios tomando muestras a personas que ya tuvieron la enfermedad el año pasado. Los nuevos enfermos detectados ahora "fueron tratados en sus domicilios ya que no requirieron internación, aunque se les recomendó reposo absoluto y uso de repelente", dice el parte oficial.
Reforzar la prevención
Ante la novedad producida, el gobierno renovó los mensajes preventivos, y recordó un paciente es sospechoso de tener dengue cuando presenta fiebre mayor a 38º C, sin signos de infección respiratoria acompañada de dos o más de los siguientes síntomas: cefalea, anorexia, náuseas, erupciones cutáneas, dolor detrás de los ojos (retro-ocular), malestar general, dolor en los músculos y/o en las articulaciones, diarrea o vómitos.
Los pacientes con síntomas deben concurrir al centro de salud más cercano y no automedicarse. La transmisión de la enfermedad del humano al mosquito sólo se produce en el período de fiebre. Por lo tanto se recomienda la protección individual de los pacientes (mientras dure la fiebre) a través del uso de repelentes, telas mosquiteras y tabletas o espirales.
Desde la cartera sanitaria remarcaron además la necesidad de evitar la acumulación de agua en elementos inservibles, de tratar con larvicida el agua para consumo humano y tapar los recipientes en los que se la reserva. De igual manera, señalaron la importancia de realizar desmalezamientos para eliminar reservorios de agua no detectados y de limpiar con frecuencia las piletas de lona.
Desde el Ministerio de Salud insistieron que ante el primer síntoma sospechoso se debe concurrir al centro de salud más cercano. Recordaron que el cuadro más común se caracteriza por fiebre acompañada de un intenso malestar general (dolor de cabeza, de músculos y articulaciones), erupciones rojizas en brazos y piernas, picazón, nauseas y vómitos y sangrado de nariz y encías. Advirtieron también que no se deben tomar aspirinas, ibuprofeno ni aplicarse inyecciones intramusculares para evitar las hemorragias. En caso de dolor intenso o fiebre se puede tomar paracetamol.

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