Reapareció Héctor Torres y tomó un nuevo giro la estafa a estudiantes, novios y cumpleañeros, que habían contratado el evento en Aldea Campanario, empresa que cerró inesperadamente diez días atrás.
El sábado 17 de noviembre el salón de eventos Aldea Campanario –en el kilómetro 17 de la avenida Bustillo- cerró sus puertas dejando a estudiantes, novios y cumpleañeros sin su evento previamente contratado.
Su titular, Corina Bertello, acusó al empleado Héctor Torres de haberse fugado con el dinero de las reservas, en tanto los clientes del establecimiento expresaron su incertidumbre y angustia con lo sucedido. Según versiones, la estafa alcanzaría los 10.000 dólares.
Ayer el caso tuvo un nuevo giro, con la reaparición de Torres, quien aseguró que se fue de Bariloche porque entró “en pánico” y sufrió problemas cardíacos.
En diálogo con el programa “En estos días” (KMFM) Torres aseguró hoy que sólo era empleado de Bertello, como encargado de “organizar los eventos que contrataban con Aldea Campanario”.
“De la noche a la mañana resolvió cerrar el negocio y nos dejó en la calle. No encontró otra forma de reaccionar a los reclamos de la gente y empezó a ensuciarme. Yo soy la cara visible del negocio, era el que me ocupaba de todo”, expresó.
Sostuvo que el dinero de los anticipos está en poder de Bertello, pese a lo cual se manifestó proclive a “realizar los eventos de todas formas”, para lo que reclamó a los dueños del predio que le permitan continuar trabajando allí hasta mayo.
Incluso aseguró que recibió “incesantes llamados” de estudiantes y otros clientes apoyándolo en la iniciativa.
De la misma manera dijo que recibió amenazas telefónicas, sin precisar demasiado esta afirmación, y al borde de las lágrimas dijo que a partir de este conflicto su esposa lo dejó, sin permitirle ver a sus hijos. (ANB)
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