Se trata de una quinta víctima de Miguel Angel Aparicio, acusado hasta ahora de cuatro violaciones en Comodoro Rivadavia y Caleta Olivia. Esta mujer alcanzó a escapar antes de ser abusada por el masajista-deportista. Sin embargo, el depravado le aplicó un corte con una navaja. Aparicio fue traído ayer a la tarde desde Santa Cruz, quedando alojado en la Seccional Séptima.
Aparicio tiene domicilio fijado en Caleta Olivia, sobre la calle España del barrio Ceferino Namuncurá. Se trata de un reconocido atleta de la ciudad del Gorosito. En 2011 corría para la agrupación “Los Lebreles” y uno de sus últimos registros en los 15 kilómetros fue de 54:41 conquistando el tercer puesto de la Corrida de la Patria en Cañadón Seco.
Su nombre se estampó en todos los diarios de la región, incluso en éste. Su apellido como deportista comenzó a cobrar notoriedad. Incluso algunos funcionarios de orden nacional accedieron a facilitarle zapatillas, buzos deportivos y pasajes que solicitaba para sus participaciones. Se jactaba de poseer el récord provincial de 1.500 metros en pista, y también hasta llegó a participar en postas de un duatlón en Rada Tilly.
El año pasado, Aparicio participó en varias corridas regionales e incluso viajó a Buenos Aires, en algunos casos representando oficialmente a Santa Cruz. Hace pocos días, dijo que tenía pensado volver a entrenar para retornar a las competencias de atletismo de calle que había abandonado hace aproximadamente un año, sin justificar motivos.
De 1,84 metro de estatura y figura espigada, decía ganarse la vida como masajista. En las redes sociales aseguraba tener conocimiento en la aplicación de diversos aceites, ofreciendo sus servicios “a chicas y chicos”. Por la tardes invariablemente viajaba a Comodoro Rivadavia. Así fue como el miércoles una comisión de la Brigada de Investigaciones de esta ciudad, bajo el mando del oficial principal Pablo Carrizo, lo interceptó en la ruta 3, saliendo de Caleta. Los investigadores contaban con la orden de detención y registro domiciliario.
Aparicio solía utilizar un Chevrolet Corsa familiar blanco que fue secuestrado en su vivienda de la calle España y una Renault Kangoo gris, en la que se desplazaba cuando fue interceptado por la policía.
En el vehículo se halló una réplica de una pistola 9 milímetros y una navaja con las que amenazaba a las víctimas. Además, transportaba un colchón y frazadas en la parte trasera, señalaron fuentes policiales.
AMARGO ENCANTO
Según las víctimas, la primera impresión que daba Aparicio era la de un joven “atractivo y simpático” que rápidamente intentaba seducirlas. Para ello no dudaba en ofrecerse a llevarlas a su domicilio. Decía que tenía tiempo de sobra y que no podía permitir que “alguien tan linda” caminara por las calles, con los peligros que ello encierra en la actualidad.
Pero cuando no conseguía que las víctimas se subieran a su vehículo, Aparicio directamente las amenazaba; las obligaba a subir y las sometía en zonas descampadas, muchas veces sin utilizar preservativos. Cuando anteayer lo detuvieron, en la parte trasera de la Kangoo había un colchón y frazadas.
Además de los cuatro casos de violación por los que se lo investiga en Comodoro y Caleta, ayer se conoció que se presentó en la fiscalía una quinta denuncia de una mujer que el jueves 4 de abril pasado intentó ser sometida por Aparicio.
Esta joven fue abordada en la avenida Kennedy, en inmediaciones de los barrios Juan XXIII y Pueyrredón. El sospechoso la amenazó con un cuchillo, pero la víctima alcanzó a escapar. Sin embargo, recibió un puntazo en su cuerpo con la navaja que ese día tenía Aparicio.
La mujer registró el dominio del vehículo, al que según las fuentes policiales ayer habría reconocido a través de la noticia publicada por los diarios de Comodoro.
En este contexto, la Policía no descarta que en las próximas horas se presenten otras víctimas de Aparicio, dado que en casos como estos no son pocas las mujeres que en principio no se atreven a denunciar, aunque una vez detenido el sospechoso también ellas deciden contar el calvario que les tocó atravesar.
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