Sus familiares habían denunciado un supuesto secuestro de una red de trata de personas. La joven, de 23 años, dijo que su hermano la acosaba desde que tenía 10. Dijo que antes de huir, le dejó una carta a su madre explicándole los motivos de su partida.
Sin embargo, de acuerdo a la información judicial, la joven se animó a denunciar a su propio hermano, acusándolo del supuesto delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo, el cual desde haría 10 años vendría acosándola, hasta que hace un par de meses atrás la habría violado dentro de un motel de la zona norte de la ciudad, publicó Diario Río Uruguay.
Todo esto motivó que Margarita decidiera abandonar su hogar, no sin antes dejar bien en claro sus motivos y escribiera una carta a su madre contando el supuesto abuso por su hermano. Siempre de acuerdo a los datos suministrados por una fuente de la justicia local, la joven arribó desde Buenos Aires e indicó que huyó de su vivienda en inmediaciones de Presidente Illia y Cortada 61, de la ciudad de Concordia, debido al calvario que vivía a diario en el mismo techo compartido con su hermano.
En su declaración, la muchacha habría narrado que mientras era menor de edad -puntualmente a los 12 años- su hermano ya habría intentado abusar de ella, pero fue descubierto por su madre, razón por la cual la familia reprochó su actitud hasta la actualidad.
A pesar de ello, este sujeto nunca habría desistido de abusarla, ya que siempre aprovecharía cada oportunidad para intentar tocarla, manoseando sus partes íntimas y hasta besarla contra su propia voluntad. Toda esta situación habría sido tolerada hasta hace dos meses y medio atrás, cuando al hijo del abusador le regalaron un perro y la víctima acompañó al depravado hasta el veterinario, pero a su regreso el conductor tomó otro camino, “paseándola por varios lugares de la ciudad y dando reiteradas vueltas para despistarla”, hasta que arribaron a un motel de la zona norte, donde habrían ingresado bajo amenazas.
Siempre de acuerdo a la versión de la chica, una vez en el interior de este sitio la joven habría sido sometida sexualmente a través del uso de la fuerza. Por este motivo es que la joven emprendió desde hace 15 días un viaje hacia Buenos Aires, donde la esperaba la casa de una tía, con quien habría podido revelar esta historia.
En esa ciudad fue que se enteró de la intensa búsqueda que llevaba a cabo la policía dentro de la provincia y por tal motivo emprendió el regreso para confirmar que no se encontraba bajo ninguna red de trata de personas, sino que había escapado de la pesadilla familiar denunciada.
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