El fiscal Fernando Rubio advirtió la anormalidad. En la causa se investiga a la madre del menor.
El hecho que se investiga ocurrió en febrero de 2013 cuando Ana Gontek viajaba con su hijo de siete años en una camioneta Toyota RAV por la Ruta Nacional N° 40 y, al llegar a la altura del kilómetro 2.283, desbarrancó y terminó en el fondo del lago.
Ella logró saltar del vehículo, pero su hijo, que iba sentado atrás y abrochado con el cinturón de seguridad, murió ahogado.
En un primer momento se manejó como un accidente, pero dio un giro de la mano del fiscal Manuel González, quien reunió pruebas y acusó a la madre del menor por “homicidio calificado”, porque entendió que se trató de un hecho intencional.
Algunos de los argumentos esgrimidos desde la fiscalía fueron que las cuatro ventanillas de la camioneta estaban bajas, que la caja de cambios estaba en punto muerto y que en la ruta no había rastros de frenada ni daños en el guardarrail del lugar.
Recusación
La defensa de Gontek recusó a González, medida que fue aceptada pero también apelada por el fiscal. Por este motivo, el expediente debía ser enviado a la Cámara de Apelaciones, pero al parecer el original se extravió en el camino.
Según afirmó Rubio, “el expediente figura como remitido a la Cámara Provincial de Apelaciones desde el Juzgado de Instrucción el día 14 de enero de este año, pero nunca llegó a destino. No figura como recibido. Se perdió en el camino. La causa está extraviada. Desapareció”.
Además, el nuevo fiscal de la causa dijo al sitio lavozdelosandes.com que “ya no queda nadie a quién preguntar qué pasó; la última respuesta que recibimos fue de la Oficina Judicial desde donde se nos indicó que el expediente no estaba y que el tema no era responsabilidad de ellos sino del Juzgado de Instrucción que ya no existe más”.
Sin embargo, la fiscalía cuenta con una copia de lo actuado en su momento y dicha copia tiene tanta validez como el original, a fin de retomar el proceso y definir las responsabilidades.
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