El apagón afectó a más de 790 mil personas en Mar del Plata y la zona

El corte de energía provocó innumerables inconvenientes. Los semáforos dejaron de funcionar. La falla afectó también el sistema de comunicación de telefonía celular. Los bomberos rescataron a varias personas encerradas en ascensores de edificios.
Eran las 19.45 del jueves cuando la ciudad se quedó a oscuras. Durante poco más de una hora, el gigantesco corte de energía afectó a más de 600 mil habitantes, provocó innumerables inconvenientes en los barrios y generó preocupación entre las autoridades.

El apagón no sólo perjudicó a Mar del Plata sino también a tres localidades de la zona, en el este de la provincia de Buenos Aires, sobre la costa atlántica: Necochea, Balcarce y Miramar. En total, más de 790 mil personas se quedaron sin luz al producirse el jueves una falla en la central de energía de Necochea.

Cuando se produjo el corte, el miedo se adueñó de los vecinos. Por cuestiones de seguridad, muchos comerciantes resolvieron adelantar el horario de cierre. "Seguir con el negocio abierto es exponerse a sufrir un robo. La calle parece una boca de lobo, no se ve absolutamente nada", dijo César Colema, dueño de "La casita", un kiosco ubicado en el corazón del centro. Mientras colocaba las rejas para cerrar el local, el comerciante agregó: "Si a plena luz del día nos sentimos inseguros, ahora con este apagón uno está totalmente desprotegido. Por eso decidí cerrar".

Algunos comercios, en cambio, optaron por seguir abiertos. Fue el caso de un polirrubro ubicado en La Rioja casi Alvarado, donde el encargado atendió con una linterna. A pesar del corte, y de los peligros de exponerse a un robo, muchos clientes fueron a hacer las compras como si fuera un día normal.

El apagón generó también caos en el tránsito vehicular, sobre todo en el centro de Mar del Plata, ya que se produjo en una hora pico y los semáforos dejaron de funcionar. Así, cruzar las avenidas Independencia, Colón o Luro se convirtió en una odisea peligrosa para los automovilistas.

En medio de la oscuridad, sólo las luces de los vehículos que circulaban por diferentes sectores de la ciudad iluminaban las calles.

El corte tuvo otras consecuencias: hubo problemas en el funcionamiento de los sistemas de bombeo y baja presión de agua en algunos barrios periféricos, según se quejaron los vecinos. "No faltó agua, pero tuvimos problemas de presión a la noche", coincidieron los habitantes en diálogo con LA CAPITAL.

Además, los bomberos rescataron a tres personas que quedaron encerradas en los ascensores de edificios céntricos y la zona del puerto. "Recibimos muchos llamados durante el apagón y sofocamos tres incendios", dijeron desde el cuartel central.

El corte también afectó el sistema de comunicación de telefonía celular, ya que algunas antenas dejaron de funcionar. Por eso, a los usuarios les resultó imposible realizar llamadas y enviar mensajes de texto. Durante una hora, la gente quedó incomunicada.

Acceder a la información de lo que estaba ocurriendo a través de los medios de comunicación tampoco fue sencillo. Salvo las radios que tenían grupos electrógenos, el resto de las emisoras dejó de salir al aire durante el apagón. Y reinó la confusión. Sólo quienes tuvieron a mano una netbook o notebook (funcionan a batería) con acceso a internet en una zona wi-fi pudieron seguir las noticias a través de los portales.

El centro de atención telefónica de EDEA (Empresa Distribuidora de Energía Atlántica) se vio colapsado en pocos minutos por la cantidad de llamados de los vecinos afectados por el desperfecto. Desde distintos puntos de la ciudad, todos tenían la misma inquietud: querían saber qué había pasado y cuándo se iba a restablecer el servicio.

El mismo panorama se vivió en Defensa Civil, donde recibieron más de 400 llamados en una hora. Los dos telefonistas no dieron abasto para atender las consultas de los marplatenses. "La mayoría de las llamadas fue para interiorizarse de lo que había ocurrido. Por suerte no tuvimos casi ningún tipo de emergencia. Y en el caso de los hospitales Materno Infantil e Interzonal no hubo problemas porque los grupos electrógenos funcionaron correctamente", sostuvo el titular de Defensa Civil, Alberto Quintana.

A muchos marplatenses el apagón los encontró haciendo compras en los supermercados, donde la atención al público no se vio alterada por el funcionamiento de los grupos electrógenos. Según contaron los empleados de las grandes cadenas, al producirse el corte los clientes corrieron a las góndolas para comprar velas. Sólo pudieron adquirirlas aquellos que pagaron con efectivo, ya que los aparatos que se utilizan para adjudicar las compras por tarjeta de crédito dejaron de funcionar a raíz de la falla eléctrica.

El corte, que comenzó el miércoles alrededor de las 19.45 y duró más de una hora, afectó a más de un millón de personas en una amplia zona del sudeste bonaerense. En Mar del Plata, el desperfecto dejó a oscuras a una amplia franja comprendida entre los barrios de la zona norte y el puerto local. Minutos después de las 21, la luz volvió por sectores en la ciudad, que fue recobrando poco a poco su fisonomía nocturna habitual.

El apagón se originó por una falla en la estación de la empresa transportista provincial Transba que une a Necochea con Gonzales Chaves. El problema técnico afectó dos líneas de alta tensión que traen la energía a Mar del Plata. "No hay nada que presuma la posibilidad de un sabotaje", sostuvo el gerente de Relaciones Institucionales de EDEA, Carlos Gastiazoro.

Tras producirse el corte, la Municipalidad habilitó un comité de emergencia conformado por diferentes áreas para dar asistencia ante cualquier llamada de emergencia. En ese sentido, el secretario de Gobierno, Ariel Ciano, destacó que mantuvieron contactos permanentes con autoridades nacionales y provinciales y señaló que durante el lapso que se extendió el apagón no recibieron llamados por situaciones graves.

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