Los choferes se reúnen con Transporte y van a “inspeccionarla” hoy o mañana para verificar algunas falencias.
Hay un mito urbano que indica que los ómnibus de doble piso no pasan por la nueva terminal. “Si es incómodo, le vamos a pedir al ministro Hugo Testa (de Obras Públicas) que deje en la terminal vieja los coches doble piso (larga distancia), y que lleve a la nueva los servicios de media distancia”, había dicho el gremialista a Día a Día el pasado viernes. Para los choferes, hay tres puntos problemáticos en la estación que está en construcción: el ingreso, donde el radio de giro tendría poco margen para utilizar las primeras dos plataformas; el egreso, por un túnel y una calle estrecha que termina en bulevar Perón; y la calle de tránsito entre las plataformas, que impide el paso de un ómnibus si otro está saliendo de la dársena marcha atrás. Omar Carbonari, de la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor, defendió la obra, aunque advirtió que “hay cosas que corregir”. “Cuando un ómnibus salga (de la plataforma), el que viene detrás tendrá menos espacio para transitar, por lo que deberá esperar que el primero termine de maniobrar”, aceptó.
En tanto, al túnel de salida, por debajo de los Molinos Minetti, no le sobra nada: los ómnibus doble piso miden 4,10 metros, y la estructura algunos pocos centímetros más. A metros está el paredón del puente del Hombre Urbano.
Los funcionarios provinciales pretenden inaugurar la terminal antes del 18 del corriente (día de las elecciones municipales), aunque nadie está en condiciones de asegurar la fecha.
Comentá la nota