Durante una entrevista con Nuevo Diario el defensor de Marcelo Torino Dantur, Ricardo Anuch, mostró su desagrado en el accionar de la policía en el caso de su cliente, fuerza que no esta preparada para accionar en estos casos, ya que permitió una condena social, antes que el mismo juez se notificara de lo actuado.
Sobre la situación actual de Torino Dantur, dijo que se siente perseguido, con una condena social, en la que no se le permitió demostrar que realmente no cometió ningún hecho que constituya delito. Está sorprendido por el proceder de su esposa que como docente incluyó a los menores, hijos del matrimonio, en una causa tan grave como el abuso de menores, cuando ella como profesional debió saber que el rendimiento escolar y las actitudes de los chicos es lo primero que cambia cuando existe un hecho tan aberrante. Recordando que en el caso de sus hijas ambas eran abanderadas en el colegio, con conducta ejemplar.
Dijo el letrado desconocer si en el primer allanamiento se habría encontrado dinero, con excepción de los $2.000 y u$s 2.500 del segundo procedimiento que estaban guardados en un escritorio, que era usado por el contador para sus actividades profesionales en las que contaba con una cartera de clientes considerable, de la que el abogado aseguró contar con el listado, siendo esa su forma de subsistencia y la de su familia, donde además la esposa trabajaba. Anuch señaló que existieron informes contradictorios, difusión errónea, que marcaron una mala actuación del personal de la Brigada de Investigaciones de allí que sea partidario de la creación de la Policía Judicial. Por otra parte dijo que el pedido de disculpas estuvo referido a que si la familia del denunciante se consideraba agraviado pedía disculpas que no había habido intención de causar daño, insistiendo en que su creencia le determinó que chateaba y mensajeaba a una persona mayor, por la hora de los contactos (pasada la medianoche). Los mensajes habían sido tres, de los que el recuerda, y que a través del chateo le habrían dado los teléfonos.
Sobre los motivos por los que se podría haber disparado y el tenor que tomó la causa dijo desconocerlos ya que en el expediente no existen pruebas de que haya mantenido alguna relación de tipo extorsivo con algunos de sus contactos. Actualmente está con tratamiento sicológico para ayudarlo a retomar su situación dentro de la sociedad, "esa misma sociedad que lo acusó directamente, sin contar con pruebas que lo incriminen", señaló.
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