Las concentraciones de óxido de nitrógeno, metano y dióxido de carbono alcanzaron un récord histórico.
Desde el comienzo de la industrialización, la concentración de dióxido de carbono (CO2) aumentó un 41 por ciento, la de metano creció 160 por ciento y la de óxido de nitrógeno un 20 por ciento.
El dióxido de carbono es el que más aporta al efecto invernadero. Sólo la mitad del dióxido de carbono producido por el hombre permanece en la atmósfera, mientras que el resto es absorbido por las plantas y los océanos, según la OMM.
La agencia de la ONU indicó además que los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera crecieron a un nivel más rápido en 2012 que el año anterior, una tendencia que contribuye al cambio climático. El ritmo de crecimiento fue además más rápido que el promedio de los últimos diez años.
La científica de la OMM Oksana Tarasova aseguró que las medidas adoptadas para reducir las emisiones tardan en afectar la concentración de gases en la atmósfera. "El sistema no es sensible a nuestros pequeños ajustes", consideró.
Según Tarasova, si hoy se frenaran todas las emisiones de dióxido de carbono producidas por el hombre, los gases que fueron enviados a la atmósfera desde la industrialización, en el siglo XIX, podrían detectarse aún dentro de 1.000 años.
Según Michel Jarraud, secretario general de la OMM, si el mundo continúa por este camino "la temperatura media del globo a finales de siglo podría superar en 4,6 grados la que había antes de la era industrial (1750) y en algunas regiones las consecuencias serían catastróficas".
El dióxido de carbono es el principal responsable del calentamiento de la Tierra. En 2012 su concentración en la atmósfera aumentó 2,2 partes por millón, comparadas con el alza de 2,0 de 2011.
El aumento medio en la última década muestra "una aceleración del proceso", indicaron desde la OMM. Este reconocimiento sobre esta fase del calentamiento global está dando por tierra a las críticas desde distintos grupos de meteorólogos independientes en el mundo.
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