“Antes del juicio oral, el sistema era inquisitivo. Nadie averiguaba la verdad real”

Ramón Alberto Catalano protagonizó años históricos para la Justicia. Fue uno de los redactores del Código Procesal Penal que, desde 1961, hizo que los juicios empezaran a ser orales.
El cambio que impulsó generó procesos más ágiles y un contacto entre los jueces y los acusados que no existía. Décadas después, asegura que la transformación dejó atrás a un sistema que “no juzgaba a los hombres sino a los papeles”.

Jubilado, hoy será protagonista de una jornada en la que se conmemorarán los 50 años de vigencia del código que elaboró junto con Reynaldo Flores, Francisco Benedicto, Carlos Douthat y José Armando Catalano.

¿Qué cambió a partir del Código Procesal Penal aprobado en 1961?

El procedimiento que se aplicaba antes era del 1900. Los juicios se hacían por escrito y el sistema era inquisitivo. El mismo juez acusaba y juzgaba. El proceso contra una persona podía iniciarse sólo con la denuncia de su vecino.

Tanto la instrucción como el debate eran escritos y tomaban años. Nadie averiguaba la verdad real.

Con mi hermano, José Armando Catalano, estudiamos abogacía en Córdoba, donde regía otro sistema. Cuando tuvimos que rendir Derecho Procesal Penal, nos preparamos durante casi dos años. Después de aprobar la materia, nos convertimos en apóstoles del nuevo modelo.

Cuando vinimos a Salta y nos encontramos con los viejos mecanismos, pensamos que había que cambiarlos.

El objetivo era democratizar la Justicia...

Empezamos a buscar cómo hacer la reforma. Un día nos preguntaron por qué no la redactábamos nosotros. Teníamos menos de 30 años y éramos fiscales penales.

Cuando uno es joven, es incendiario y revolucionario. Entonces, arremetimos con todo. Elaboramos el proyecto del Código Procesal Penal que aprobaron los diputados y senadores en 1961.

Salta fue la séptima provincia del país en aplicar este modelo, y lo hizo antes que Buenos Aires. El primer juicio oral comenzó el 15 de marzo de 1962.

¿Cree que se logró ampliar el derecho a la defensa?

Creo que no se puede juzgar a un hombre sin verlo. El juicio oral permite ver al ser humano con sus defectos o sus virtudes y escucharlo. Mientras más escucha uno, menos se equivoca.

Además, cara a cara con tres jueces, es difícil mentir. La Justicia debe buscar la verdad real y no la aparente.

¿Qué otros cambios importantes hubo?

En 1985 se hizo una reforma al Código Procesal Penal por la cual le quitamos a la Policía la facultad de tomar declaración indagatoria para que lo hiciera el juez. Salta fue la primera provincia que tomó esta decisión.

También se creó la figura del juez de ejecución de sentencias.

¿Cómo ve a la Justicia de Salta hoy?

Puedo estar en desacuerdo con muchos fallos pero creo que la Justicia tiene algo muy bueno. Se rige por el principio de que hay que ser y no parecer.

¿Se respeta el espíritu que tuvieron cuando redactaron el Código Procesal Penal?

Sí. Todos nos vemos las caras. Antes, el juez no juzgaba al hombre sino a los papeles.

¿Qué opina cuándo se pide endurecer las penas?

Que no tienen mucha idea de lo que dicen. Las penas son adecuadas. Hay que aplicarlas bien y hacerlas de cumplimiento efectivo.

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