Ante la falta de profesores, la DGE ablandó las condiciones para dar clases

Los estudiantes de carreras docentes que adeuden hasta siete materias podrán hacer reemplazos cortos. La semana próxima entraría en vigencia la resolución para enfrentar la situación, que el caótica.
El titular de la DGE, Carlos López Puelles, entrega una netbook a una alumna de la escuela Scalabrini Ortiz - Maximiliano Ríos /UNO El titular de la DGE, Carlos López Puelles, entrega una netbook a una alumna de la escuela Scalabrini Ortiz - Maximiliano Ríos /UNO

La Dirección General de Escuelas (DGE) trabaja en una resolución para que los estudiantes de profesorados que adeuden hasta siete materias puedan dar clases.

La medida se da ante las enormes dificultades que han tenido varios colegios de todos los niveles educativos para conseguir docentes que asuman el cargo para los remplazos cortos.

El titular de la DGE, Carlos López Puelles, admitió la situación y adelantó que la semana próxima podría entrar en vigencia la resolución para enfrentar la situación que atraviesa la provincia.

Cuando su antecesora, Iris Lima, estaba al frente se tomó una decisión similar. Los estudiantes de carreras educativas que adeudaban hasta cinco materias podían concursar para entrar al sistema formal de educación. En esa oportunidad también se abrió la puerta para que los docentes jubilados hicieran lo mismo.

Hoy, los problemas para conseguir maestras y profesores para los remplazos cortos –de hasta 30 días– llevan a que la DGE deba acudir a esta medida.

“La falta de docentes se ha dado en los remplazos cortos; en los largos estamos bien. Tenemos aproximadamente entre 110 y 120 secciones que sufren este problema”, detalló López Puelles.

En setiembre pasado, la DGE informó que existen en la provincia más de 5.000 docentes que podrían trabajar y han optado por no hacerlo o por dedicarse a otra cosa.

En ese momento, el subsecretario de Educación, José Rivas, analizó que entre las causas no está sólo la del sueldo poco atractivo, sino también la de la vocación. “Muchos se encuentran con que este trabajo es más sacrificado de lo que se esperaban”, indicó Rivas en aquel entonces. También puso de relieve que los docentes son muy buscados para tareas administrativas por su capacitación y que no son pocos los que terminan optando por esa alternativa.

En el caso planteado por López Puelles para el ciclo 2011, los remplazos cortos parecen ser poco atractivos para los docentes que buscan inserción laboral. Muchos no quieren trabajos por 30 días y esperan oportunidades en las que puedan acceder a remplazos de dos, tres, seis o más meses, que les brindan un poco más de estabilidad. Para colmo, estos puestos suelen tener demoras de hasta dos meses en los pagos.

Por eso, la alternativa que trabaja el oficialismo junto a varios institutos de formación terciaria es que los estudiantes puedan hacerse cargo de las horas e incluso que éstas se puedan contabilizar como parte de su práctica profesional, aunque esto último no está definido.

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