"No se quede ahí que es inseguro, espere adentro", escuchó La Capital en los alrededores del planetario municipal en el mediodía de un parque Urquiza soleado y sin mucha gente. Sin saberlo, la recomendación anticipaba el motivo de la recorrida: los robos y arrebatos asolan ese predio y muchos de ellos terminan con lesionados. En tiempo real y paralelo al diálogo, dos agentes del Escuadrón Caballería debutaban el pasado jueves con un servicio que desde esa zona se extenderá a través de la costa hasta el parque de España. Desde la Municipalidad aseguraron que están apurando una solución al problema.
"Uno ve un menor que está haciendo ejercicios y cuando llega a tu lado o pasás cerca, se abalanza y con toda la fuerza te saca lo que llevás", explicó una mujer que también dijo alertar siempre que puede a los turistas o quienes no están al tanto de la situación. "El otro día me hicieron así porque son siempre los mismos", contó la trabajadora mientras recorría su cuello con el dedo índice.
En los últimos tres meses, sólo contando los de los empleados del complejo astronómico, hubo cuatro arrebatos violentos. "Estamos muy preocupados y trabajando para lograr que se refuerce la vigilancia en la zona", aseguró el secretario de Cultura municipal, Horacio Ríos. Y expresó que el problema no es sólo en las inmediaciones del planetario, sino de otros ámbitos del parque, sede de espacios recreativos, institucionales y de circuitos aeróbicos.
Según Ríos, los hechos de violencia recrudecieron en las últimas semanas y desde la Municipalidad están arbitrando las diligencias para que se implemente la vigilancia policial que perdió el lugar, al quedar desactivado un pequeño destacamento que llegó a tener guardia las 24 horas.
El lugar más vulnerable es el delimitado por Chacabuco, Montevideo y las barrancas que dan sobre avenida Pellegrini. En este espacio los arrebatadores hacen pequeñas bajadas que funcionan a modo de toboganes para facilitar la fuga.
Otro de los puntos álgidos es el puente que pasa sobre Pellegrini. "Aquí suele esperar alguno de los delincuentes en bicicleta mientras otros dos recorren el lugar en busca de desprevenidos, este es el sitio más peligroso; también se esconden en los recovecos del observatorio", relató un hombre joven que, como tantos, tiene una rutina de trote y gimnasia en el parque Urquiza.
"Esto nos preocupa mucho y lo queremos resolver lo antes posible", repitió Horacio Ríos. Y dijo que en el parque, además del complejo astronómico (planetario, observatorio y Museo Experimental de Ciencias), donde trabajan unas 40 personas, también funcionan, entre otros, un centro de jubilados, la Casa del Artista Plástico y la Escuela de Educación Física provincial. Todo, aparte del movimiento que genera el remozado anfiteatro municipal.
"Estamos en contacto con la institución que conforman los llamados amigos del parque que nos manifestaron su preocupación porque los robos y la violencia están aumentando", comentó el titular de la cartera municipal de Cultura. Y explicó que las fuerzas de seguridad, interiorizadas del tema, prometieron tomar medidas.
Debut. El Escuadrón Caballería comenzó esta semana un servicio de vigilancia que, bordeando el río, se extiende desde el parque Urquiza hasta el de España. Montados y con chalecos color naranja que denotan su presencia recorrían a paso lento las amplias y verdes parcelas del lugar.
Cerca de la fuente, una joven que paseaba a su perro los miró con atención. "Está rebueno, pero no pueden tener un recorrido tan extenso, tienen que ubicarse sólo acá", opinó al ser informada de los alcances del servicio.
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