Por Pablo Salgado
En las últimas semanas se produjeron reclamos en algunos sectores de las oficinas de la Anses en Mar del Plata. Hoy la situación tiende a normalizarse, pero siguen las fricciones internas. Y vale la pena analizar quién es quién dentro de Anses.
En la ciudad hay cuatro oficinas de Anses. Puerto, dos en el centro, y Constitución. Dentro de cada una, coexisten trabajadores afiliados a diversos sectores.
En la administración pública nacional, se pueden conformar varias ramas sindicales.
Hoy en Anses hay un sector mayoritario, que responde a la CGT de Caló que no está en conflicto. Y luego aparecen dos sectores minoritarios, ATE con representantes de Micheli, y otros a la CGT de Moyano.
Estos dos últimos grupos están desde hace algunas semanas en una campaña de presión, paros, movidas internas, con críticas y reclamos por todo: Un calefactor roto, sobre exigencias, polifuncionalidad, etc.
Le pegan al gobierno desde el área que es el brazo de asistencia, atención y cuidado directo de millones de argentinos. Jubilados, jóvenes del Progresar o el Conectar Igualdad, familias por el Procrear, asignaciones familiares y seguros de desempleo.
Lo que nadie cuenta es que hoy, los seguidores de Micheli y Moyano, paran, interrumpen la atención en las oficinas, meten bombos, aprietan gente, toman oficinas, quejándose de una sobre explotación laboral que consideran insoportable.
No es mucho lo que se les pide: 8 horas por día, de lunes a viernes, en un trabajo de atención al público y de oficina. Los muchachos de Moyano y Micheli se olvidan de contarle a la gente que hoy, un empleado de Anses que ingresa, tiene de base un sueldo de… $ 12.000 mensuales.
Huguito y Pablito, lo único que se les pide a sus dirigidos, es que laburen, ni más ni menos que eso. ¿Ustedes se acuerdan de cómo era?



Comentá la nota