Fue la número 18, en el Arena Maipú. Con ella se cerró oficialmente el calendario oficial de Vendimia.
Con la presencia de Pamela David, Alejandra Maglietti, Daniel Ambrosino, Marcela Tauro y Cora de Barbieri en el salón vip, y muy pocos políticos -quizás, la Vendimia Gay que mostró más ausencia de políticos de los últimos años-, la fiesta arrancó con la presentación de los candidatos y candidatas, y luego llegó el acto artístico.
Antes de la presentación de mundialmente reconocidos Dj´s, Paula Spinello y Giuliano De Lucca fueron consagrados como flamantes Reina y Rey de la Vendimia Gay 2013, recibiendo de Delfina Martínez y Brian Grosso los atributos que los coronan como tales.
Ambrosino, Tauro y Maglietti, en el Ultravip.
La fiesta
Con la dirección de Francisco Carrasco y las coreografías de Alfonso Barón, el acto artístico reflejó la historia de Manuel, un joven del interior de la provincia de Mendoza que decide dejar su pueblo para estudiar y, además, afirmar una elección sexual que conoce desde hace tiempo.
Se trató de una fiesta en la que la presencia de la música folklórica tuvo un lugar destacado. En uno de los primeros cuadros, representando una pulpería, al son de la chacarera el joven Manuel –que está disfrutando del momento junto a sus padres- se encuentra con Jorge, y se produce en su vida un nuevo despertar.
Con la novedad del protagonismo de actores con parlamento en vivo, luego de una cueca q también sonó en el Acto Central del Frank Romero Day, se escucharon las palabras de Manuel, que sufría por no poder vivir “libremente, tenia q ocultar esto que sentía a los demás, era un extraño en mi propia casa”. “Lo ocultaba de todos, menos de mi”, se sinceró, antes de emprender una romántica danza con su amado.
Sigue el cuadro de los padres discutiendo, la madre diciendo “mira como se miraban, yo lo sabía, hace rato me di cuenta”, y el padre, con la negación a flor de piel: “callate, vos sos de inventar.eso a nosotros no nos puede pasar”.
Llega, entonces, el momento de la partida de Manuel. Tenía que abandonar su tierra, su trabajo y a Jorge, su gran amor.
En la ciudad, el joven se encuentra con ese mundo prohibido, ese mundo al que todos le decían que estaba mal inmiscuirse. Entra a trabajar en un boliche para costearse sus estudios de enología, y conoce a varios personajes típicos de la movida gay.
Con humor, muchos diálogos picarescos y una suerte de stand up, llega el momento de lucimiento de los drag queen,
Son los drags y su humor los que le preguntan a Manuel si le gustan los tacos, dando pso al mejor cuadro de la puesta: con el afán de experimentar, conocer, reconocerse; Manuel baila una coreografía junto a un cuerpo de baile de hombres y tacos stilettos con gran precisión e impacto en el público.
Una mini-historia entra en el relato: se trata de una amiga de Manuel, lesbiana, quien le cuenta a su padre que encontró el amor de su vida y se llama Lucía.
Es esa joven la que le dice a Manuel que no importa el sexo de su pareja, sino ser honesto con su elección y ser leal a sus ganas de ser feliz. “Volvé a tu casa siendo quien sos”, resume.
El final llegó con el regreso del joven campesino a su casa, convertido en un enólogo que llega a salvar la cosecha y trabajar duramente junto a sus padres y su enamorado, que ya fue aceptado por el seno familiar.


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