El Ente Nacional de Obras Hídricas y Saneamiento resolvió, en consenso con un grupo de vecinos de esta ciudad, iniciar ayer el bombeo por el nuevo acueducto de 46 kilómetros construido por la empresa CPC, obviando reanudar el abastecimiento por el vulnerado ducto, a pesar de que el mismo ya había sido reparado.
La decisión se adoptó a las 18.30 en medio de una reunión de ánimos caldeados que tuvo lugar en instalaciones de la Prefectura Naval, donde el presidente del ENHOSA, Lucio Tamburo, soportó una andanada de improperios de algunos vecinos, molestos por el nuevo y extenso período de insuficiente provisión de agua potable.
En principio, el funcionario informó que “ya tenemos un nuevo acueducto y estamos en condiciones de conectarlo a partir de las 20”. En ese momento faltaban solo ajustar detalles de los dos by pass instalados en una zona cercana al límite interprovincial y en la toma de la principal cisterna de Caleta, de unos 5 mil metros cúbicos de capacidad.
Dejó a criterio de los vecinos que decidieran si querían que el bombeo se reanudara por el nuevo ducto construido por la empresa CPC Ingeniería e infraestructura (con caños de plástico reforzados con fibra de vidrio), o bien por el ya vulnerado acueducto que acababa de ser reparado (de fibrocemento con mallas de hierro).
Precisó que optar por el último caso aceleraría el proceso de distribución, pero si se decidía por el nuevo la comunidad debía esperar dos o tres días para recibir agua potable; es decir el tiempo que demandaría “lavar y desinfectar” la cañería de 46 kilómetros que constituye una primera etapa, ya que aún resta tender unos 15 kilómetros más para llegar hasta el Cerro Arenales, donde se encuentra la bifurcación del agua que va Comodoro Rivadavia y a Caleta Olivia, proveniente del Lago Musters.
SERIAS DISCREPANCIAS
Probablemente en otras circunstancias la decisión más conveniente se hubiera tomado sin mayores discrepancias, pero ayer conspiraron varios factores: la indignación de la gente por otro prolongado corte, la tardanza en que se recibía el servicio de camiones aguateros y las evidentes diferencias que existen entre dos sectores de vecinos involucrados directamente en la problemática de agua, la ONG Viento Sur (ex SOS Agua) y la Asamblea de Vecinos Autoconvocados.
Para colmo el día anterior uno de los dirigente de la ONG, José Lefín, dijo que era imperativo que se conectara el nuevo acueducto cuanto antes, sin importar si venía “con un perro adentro”.
Esto genero una fuerte reacción de la otra institución que dijo que no va a permitir que la población reciba agua contaminada, e incluso en horas de la mañana, cuando se hizo una manifestación pública en la plazoleta del Gorosito, hubo algunas críticas cruzadas.
Además, en la reunión celebrada en Prefectura Tamburo evaluó la posibilidad de esperar a que terminara el período escolar para conectar el nuevo acueducto, pero además dejó en claro que a nadie del ENOHSA se le ocurriría enviar agua contaminada a la población por el mero hecho de acelerar los tiempos.
Esa nueva intervención verbal fue la causante de una generalizada discusión, hasta que una vecina de los Autoconvocados, Susana Castillo, le dijo respetuosamente que en asamblea ellos habían considerado que la ciudad ya estaba tan harta de los cortes de agua que dos o tres días más sin agua podrían soportarse, por lo cual era preferible realizar de inmediato la transferencia del bombeo. Y esa fue finalmente la decisión que se adoptó, sin que se hubiera expresado alguna oposición por parte de los casi 50 vecinos que concurrieron a la Prefectura.
En consecuencia, anoche iba a comenzar a bombearse el agua por el nuevo ducto y de hecho quedó eliminado el “vulnerado”, a pesar de que estaba reparado. De todos modos, al cierre de esta edición otros cientos de vecinos se expresaban en contra de esa decisión.
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